El Cultivador
“ La mayoría de los clientes están agradecidos de que todavía estemos en el negocio y sigamos entregando”, dice Bryan, uno de estos dispen- sarios de cannabis en San José, California. Para este hombre, que usó un seudónimo en su entrevista con el portal Vox , su trabajo nunca ha sido mejor. Lo mismo piensan muchos más como él dentro de la industria; y es que con la cuarentena los californianos están comprando más productos de cannabis, especial- mente para la entrega a domicilio, según informó la agencia Reuters. California, que legalizó el cannabis recreativo en 2016, declaró en medio de la cuarentena que los dispensarios de este producto serían considerados como negocios esenciales, aunque no todo el mundo ha estado de acuerdo con la declaración. “El hecho de que el vicio de ayer se considere el servicio esencial de hoy sugiere que obtuvimos los costos y beneficios potenciales del consumo de marihuana radicalmente incorrec- tos. Es evidencia de la actitud esquizoide que nuestra sociedad tiene hacia las drogas en general y hacia la marihuana en particular”, advierte Joseph E. Kennedy, profesor de dere- cho de la Universidad de Carolina del Norte, a The Washington Post . Pero para otros, especialmente para los que dependen de la marihuana para aliviar su estrés y para algunos tratamientos médicos, esta fue una decisión oportuna. También permitió que el negocio no se fuera al garete como pasó con muchas otras indus- trias. Según la plataforma Flowhub , la venta de cannabis se disparó en un 50 % con respecto al mismo periodo de 2019 en estados como Alaska, Cali- fornia y Oregón. Frente a las aparentemente incautas palabras de Kennedy, muchos profe- sionales de la salud advierten de lo importante que es tener un acceso seguro al cannabis para cierto tipo de usuarios que se verían obligados a recurrir al mercado negro. “Se usamucho para tratar de calmar las ansiedades, el estrés, cosas como esas, ayudarlos a dormir por la noche. La gente simplemente no tiene mucho que hacer... desde un punto de vista recreativo [el cannabis] puede hacer que el día pase un poco más rápido y un poco más intere- sante”, dijo Alex Brown, un conductor de reparto de 27 años de The Pottery, un reconocido dispensario de can- nabis en Los Ángeles. Sin embargo, no todo han sido noti- cias positivas para los fanáticos del cannabis en suelo californiano. El fes- tejo no oficial del cannabis y sus derivados que se iniciaba el pasado 4:20 (20 de abril) se vio frustrado por las restricciones de eventos masi- vos con el fin de aplanar la curva de propagación de COVID-19. Las reu- niones virtuales y conversaciones por videochat buscaron reemplazar las populares reuniones masivas para fumar al aire libre que se celebran tradicionalmente en esta fecha. Por otro lado, la regulación, que pudo parecer una salida para este negocio de las sombras, no le ha dado a los comerciantes tantos beneficios como esperaban. El estado comenzó a gravar fuertemente este producto, por lo que la operación y distribución se ha visto coartada; y el mercado negro sigue teniendo sus clientes debido a la diferencia de precio. Enmedio del coronavirus, las labores de distribución también se han visto damnificadas y se presentan grandes desafíos dentro del negocio, conside- rando que el comercio de cannabis depende en granmedida de las trans- acciones en efectivo debido a que los bancos rechazan al sector. Por ello, quienes pertenecen a la industria deben tomar especial precaución para el manejo del producto y del dinero, con el objetivo de detener la posible propagación del nuevo coronavirus. Todd Kleperis, cofundador de Hard Car, una compañía que provee servi- cios de seguridad al negocio del can- nabis, pidió 3.000 máscaras faciales y guantes para sus trabajadores anti- cipando la situación. “He tenido numerosos clientes que han venido, y puedo ver por la expre- sión de sus caras que quieren que mantenga mi distancia. Tenía un tipo que tenía un taburete en medio del garaje. Se acercó, puso sus cosas en él y se alejó, y luego me acerqué y puse mis cosas en él y me alejé. Trato de comportarme de la manera que haga que el cliente se sienta más cómodo, a menos que sea realmente inseguro y me haga sentir incómodo. Pero siempre tengo una sonrisa, les pregunto cómo les está yendo y trato de mejorar su día. Soy lo suficiente- mente mayor para recordar cuando la marihuana no era exclusiva”, dice Bryan, el domiciliario de San José. Visto en El Espectador : bit.ly/3f3rwbK. El estado de California declaró los dispensarios de cannabis como un negocio “esencial”. Muchos ciudadanos están comprando más productos de este tipo para enfrentar el aumento del estrés por el aislamiento. lightsource (depositphotos) Los californianos optan por la marihuana a domicilio 4 noticias internacionales jeremyn (depositphotos)
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