El Cultivador 5

22 cultivo básico con tubos fluorescentes o paneles leds por el ahorro energético que ello supone. Son también unas opciones aceptables y efectivas, aunque la lámpara de Halo- genuros Metálicos es, sin duda, la opción que mayor cantidad de lúmenes nos aportará, haciendo que las plantas crezcan a muy buen ritmo. Cuando las plantas hayan madurado sexualmente (unas tres, cuatro o cinco se- manas desde su germi- nación) y tengan una altura óptima para nuestro cultivo, pasaremos a la etapa de flo- ración, donde haremos uso de una lámpara de vapor de sodio a alta presión de 600w, denominadas HPS. Ésta es, sin lugar a dudas, la mejor lámpara para dicha etapa, si bien es cierto que el consumo es elevado, ya que 600w pueden suponer un extra im- portante en nuestra factura de la luz. Podemos minimizar dicho consumo regulando la lámpara con el balastro elec- trónico, variando su poten- cia. También existen alternati- vas como contratar una tarifa eléctrica con discriminación horaria y programar nuestro cultivo dentro de las franjas más económicas (con una lámpara de 600w, realmente compensa esta opción). Para la etapa de floración hay quien sólo usa paneles leds, o HPS y leds de forma conjunta. También se puede cubrir esta etapa con unos simples tubos fluorescentes o bombillas de bajo consumo, pero la producción no se parecerá ni de lejos a la obtenida con un buen sodio de 600w. Hay que tener pre- sente que la producción es- tará ligada en gran parte a la potencia lumínica que pongamos. Existe una sencilla fórmula que nos indica qué cantidad de vatios son los recomend- ables dependiendo de nues- tra superficie de cultivo, te- niendo como referencia que para un metro cuadrado us- aremos de 430 a 650w. Lo primero es calcular la super- ficie de cultivo, de forma que si tenemos un armario XL de 120x120x200, deberíamos multiplicar el ancho por el fondo, de forma que nos quedaría 120x120= 14400, o lo que es lo mismo, 1,44 m 2 . Ahora multiplicaremos la superficie por la potencia mínima, 1,44 m 2 x 430 = 610w como mínimo. Multi- plicaremos también la su- perficie por 650 para obtener el máximo, de forma que 1,44 m 2 x 650=936w. Como veis, esta fórmula nos ofrece dos medidas: un mín- imo de 610w y un máximo de 936w. Dado que las lám- paras de sodio vienen con potencias determinadas, po- dríamos decir que para dicho armario debemos usar una lámpara de como mínimo 600w, y como máximo 1000w, para obtener unos resultados óptimos. Con la tecnología actual y un buen reflector y balastro, os puedo asegurar que con 600w se pueden obtener unas cose- chas abundantes en este tipo de armario. ¿Qué es el balastro? Grosso modo , podríamos decir que es el transfor- mador que necesitan nues- tras lámparas para fun- cionar, ya que ni los Halo- genuros Metálicos ni las lámparas de vapor de sodio se pueden conectar direc- tamente a la red. Encon- traréis multitud de balas- tros a vuestra disposición en el mercado, aunque, si la economía lo permite, os recomiendo encarecida- mente que os hagáis con un balastro electrónico y regulable, ya que apenas se calientan y podréis variar la potencia lumínica sin necesidad de cambiar ni de balastro ni de lámpara. Los balastros electrónicos “Lu- matec” son, en mi modesta opinión, de los mejores que podemos encontrar en el mercado. Ahora que ya tenemos una pequeña idea de qué lám- paras vamos a necesitar para nuestro armario, es hora de hablar de los re- flectores. Éstos se incorpo- ran sobre la lámpara para evitar que se pierdan lúmenes hacia la parte su- perior del armario, centran- do así toda la potencia lumínica en la parte inferi- or, que es donde se encuen- tran nuestras pequeñas. Existen infinidad de reflec- tores en el mercado, todos ellos buenos, aunque como en todo, siempre hay algunos que marcan la diferencia, ya sea por su alta reflectividad o por su innovador diseño, que puede hacer que se repartan los lúmenes de for- ma más equitativa por todo el armario, como es el caso de los conocidos reflectores

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