El Cultivador 5
hay que pensar en dividirlo en partes, para no descongelarlo todo cada vez que se quiera usar, ya que se dañaría con la primera descongelada y sería inservible otra vez. También se puede realizar par- tiendo de clones en vez de semi- llas. En este caso sí es necesario un clon de un macho, o en su de- fecto polen que tengamos de re- serva en la nevera. REALIZAR UN CRUCE EN EXTERIOR Conseguir nuestras semillas en exterior es más sencillo aún que en interior. Ya sea en balcón, huerto o guerrilla, hacer unas cuantas semillas tan sólo nos ocupará unos minutos de un par de días de verano o invierno. -Si tenemos un balcón o una te- rraza donde nuestra planta amiga vaya a estar en macetas, es tan fácil como dejar el macho más vigoroso y aromático que nos salga a la hora de sexar las plantas. Recordad que uno de los caracteres que aporta el macho es el sabor y aroma, así que, si el macho es aromático y produce mucho polen, el híbrido resul- tante será resinoso y aromático. Si el macho es muy rápido y em- pieza a florecer antes que nues- tras damas, podemos recoger el polen y guardarlo como habéis aprendido antes. Otra opción es poner el macho bajo una bombi- lla por las noches y sacarlo al balcón durante el día. Así retra- samos la floración hasta el mo- mento óptimo para nuestras nenas, recordando siempre que antes de soltar el polen los ma- chos necesitan de unas dos se- manas de prefloración para formar las flores productoras. -Si disponemos de un huerto, nuestra idea es hacer tan sólo unas pocas semillas, y no fecun- dar toda la cosecha de un año, para poder fumar vuestra yerba favorita sin encontrar ese sabor a cordero tan característico de las semillas en combustión. Lo ideal sería llevar nosotros el macho productor el día deseado para fecundar. Un buen mo- mento es a mediados de agosto, justo al empezar la floración, cuando las plantas tan sólo tienen cuatro estig- mas mal contados. En ese momento la planta casi no tiene cálices fértiles, y de esa manera no llenare- mos todas las matas de semillas. Así la planta fe- cundada en edad prema- tura todavía tiene tiempo para crear grandes colas y cogollos compactos reple- tos de resina donde -cual Kinder Sorpresa - nos es- peran en su interior las semillas que deseamos, y así nos aseguramos su total maduración. -En guerrilla la cosa se complica un poco si no podemos llevar nosotros el macho o polen en cues- tión y debe crecer con el resto de las hembras. Por una parte, en la época de suelta de polen debemos acudir a la guerrilla para no polinizar todo lo ha- bido y por haber, inclui- das las hembras de los vecinos (en condiciones óptimas de viento y hu- medad, el polen puede viajar más de 2 kilóme- tros y puede fertilizar las hembras cercanas). Por otra parte, al no poder re- visar nuestras hembras a diario, podría pasar que, en situaciones de estrés, falta de agua, falta de sol (cosas habituales en gue- rrilla), nuestras plantas produzcan tanto alguna hembra cómo algún macho, flores intersexua- les o hermafroditas. Y si fuesen fértiles podrían fe- cundar nuestras plantas con semillas portadoras del gen intersexual, cosa que no desea ningún cul- tivador. Producir semillas en guerrilla es delicado; lo mejor es traer el polen de casa y no preocuparte de dejar machos sueltos por el monte. Sea cual sea el método utilizado, al día siguiente de haber soltado el polen sobre los estigmas, éstos empezarán a marchitarse desde la punta hacia el cáliz: es la señal de que la polinización ha resultado exitosa. Durante las si- guientes semanas vere- mos cómo los cálices se hinchan día a día, hasta llegar a quedar en algu- nas ocasiones abiertos y mostrando la semilla de su interior. En un periodo de 5 a 8 semanas -según variedad, las sativas tar- dan más- tendremos un puñado de semillas hechas En guerrilla la cosa se com- plica un poco si no podemos llevar nosotros el macho o polen en cues- tión y debe cre- cer con el resto de las hembras Herijuana macho
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1