El Cultivador
30 bastante complicado, por lo que lo mejor es prevenirlo. Una vez que una planta está afectada, podemos man- tenerlo a raya con infusión de cola de caballo o con propóleo. ¿Cómo prevenir la aparición de hongos ennuestro cultivo? Por lo explicado hasta ahora, habrás podido deducir que los hongos más frecuentes en época de cosecha se des- arrollan en condiciones similares, por lo que debemos intentar evitarlas en la medida de lo posible. Pero ¿cómo hacerlo en exterior? Pues bien, aunque está claro que no podemos controlar el clima, sí hay ciertas precauciones que podemos tomar. Tradicionalmente, para el control de enfermedades se siguen los seis principios enunciados por Whetzel durante la primera mitad del siglo XX. El primero de ellos es el de evasión, que consiste en cultivar en una época o lugar en los que no se encuentre el patógeno o las condiciones ambientales sean adversas para su desarrollo. Esto se traduce en que, si en nuestra zona el otoño llega pronto, probablemente la mejor opción son las índicas (BLD) muy rápidas o autoflorecientes, ya que pueden cosecharse antes de que empiece el mal tiempo. El segundo y tercero de estos princi- pios son el de exclusión y erradicación, aunque en exterior es bastante com- plicado llevarlos a cabo completamente. El de exclusión consiste en evitar la introducción del patógeno en el cultivo, por lo que si añadimos nuevas plantas a nuestro jardín debemos asegurarnos de que están sanas. En cuanto al de erradicación, se persigue la eliminación o destrucción del inóculo y consiste en prácticas como el corte y retirada de las partes o plantas afectadas, así como de la vegetación circundante que pudiera contenerlo. El cuarto principio, llamado de resis- tencia, se basa en el empleo de genotipos resistentes a los hongos, siendo posi- blemente el más importante para tener en cuenta. Al utilizar esta clase de varie- dades contaremos con una ventaja natural, ya que las plantas seránmenos susceptibles de sufrir este tipo de enfer- medades, recibiendo tambiénmenores daños si se vieran afectadas. Las varie- dades índicas (BLD) o los híbridos de predominancia índica con cogollos muy compactos suelen ser poco resistentes a la botrytis . Sin embargo, también hay híbridos especialmente pensados para resistir a las enfermedades fun- gosas, que incorporan en su piscina genética la resistencia determinada sativas (NLD) con la rapidez de las índicas (BLD) más tempranas. Finalmente, otros dos principios que se tienen en consideración en la pre- vención y manejo de enfermedades son el de protección y terapia. El pri- mero hace referencia a la aplicación de preventivos que contengan sustancias tóxicas para los hongos, o bien, que impidan de alguna forma que estos penetren en los tejidos de las plantas. Ejemplos de ello serían la aplicación de infusión de cola de caballo con fines preventivos, ya que refuerza las paredes vegetales haciéndolas más fuertes, o el sellado de las heridas con pasta cica- trizante para evitar que los hongos las infecten. En cuanto a la terapia, tal como su nombre indica, es un principio que se refiere al tratamiento de las plantas infectadas. Suele llevarse a cabo mediante la aplicación de fungicidas para controlar las enfermedades fun- gosas y evitar su expansión, pero en el caso de la marihuana debemos usar solo productos ecológicos que no com- prometan la calidad ni el sabor de los cogollos. Aunque para la botrytis no existe tratamiento alguno (solo cortar la parte afectada y alejarla del cultivo), el oídio y el mildiu se pueden frenar mediante la aplicación de infusión de cola de caballo o propóleo, procurando no humedecer demasiado los cogollos. Otra opción es el extracto de canela, que también resulta efectivo para el control del oídio. Por último, cabría mencionar que una alimentación con altos niveles de nitró- geno hace a las plantasmenos resistentes a este tipo de patologías. Por tanto, además de tomar las precauciones ante- riores, también debes fertilizar de forma equilibrada para mantenerlas sanas. En resumen, teniendo en cuenta que las enfermedades fungosas no se pueden curar, solo podemos intentar prevenirlas en la medida de lo posible. Para ello debemos prever la época de cosecha de cada variedad en la fase de planifi- cación del cultivo, intentando escoger plantas tempranas si el otoño llega pronto en nuestra zona. Asimismo, procuraremos elegir genotipos resis- tentes a los hongos. También debemos permanecer atentos a la vegetación cir- cundante al cultivo y eliminar aquella que pueda resultar infectada para evitar la propagación. Por último, intentare- mos utilizar algún fortificante vegetal a modo de preventivo como el purín de ortiga o la cola de caballo y recurrir a remedios ecológicos para el trata- miento de las plantas afectadas. Espero que te haya gustado el artículo y que te sea útil para prevenir y tratar las enfermedades causadas por hongos durante este otoño. ¡Muy buenos humos! cultivo exterior una alimentación con altos niveles de nitrógeno hace a las plantas menos resistentes a este tipo de patologías Fresa afectada por botrytis (Rasbak, CC BY-SA 3.0, Wikipedia) Hoja de vid con mildiu en la mitad izquierda y oídio en la mitad derecha
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