El Cultivador
51 cultura cannábica para los que se destine la resina de nuestro cannabis. Con relación al debate sobre si manicurar en fresco o en seco, hay muchas razones para hacerlo de las dos formas, todo depende del uso final que se le vaya a dar a la cosecha y del espacio del que dispongamos para el secado. Tipos de envases Una vez realizado el secado y mani- curado de las flores, dado que la luz y el oxígeno afectan a la resina, para almacenar el cannabis se suele reco- mendar el uso de frascos opacos que cierren herméticamente. Hay muchas opciones, desde los que son de cerámica o de vidrio grueso con protección UV, hasta los que son de acero inoxidable de grado alimenticio que, además, cuen- tan con un espacio en la tapa para alojar sobres de control de humedad. En su defecto, podemos usar botes o contenedores de vidrio transparente, siempre y cuando tengan una tapa que proporcione un sellado aceptable y que los mantengamos guardados donde no les dé la luz. Las bolsas o contenedores de plástico, aunque a veces son convenientes, son menos recomendables, pues la electri- cidad estática hace que muchas cabezas de tricomas se pierdan al quedar adhe- ridas a estos materiales. En cuanto a si envasar o no nuestras flores al vacío, hay opiniones a favor y en contra. El proceso puede ser algo agresivo y, para que las flores no queden aplastadas unas contra otras, ni contra las paredes del envase, es preferible que este sea de materiales duros y no plásticos, que se deformen al extraer el aire de su interior. Siendo cuidadosos y con el punto adecuado de humedad, un correcto envasado al vacío (junto con un sobre de control de humedad) podría resultar oportuno, aún con la consecuente pér- dida de terpenos que ocurriría durante la extracción del aire. Si, por contra, las flores están excesivamente secas, al aplicarles vacío podríamos destro- zarlas y romper a su vez cientos de tricomas en el proceso. La cuestión es encontrar el tipo de envasado que más satisfaga nuestras necesidades, dentro de nuestro presu- puesto y espacio de almacenamiento disponible. ¿Dónde almacenar nuestros botes? Armarios, bodegas, neveras, congeladores... Tradicionalmente se ha escogido un lugar fresco, seco y alejado de fuentes de calor y de la luz solar directa para el almacenamiento de los botes donde conservamos nuestras flores. Este método nos lleva a un curado progresivo en el recipiente, que dependerá de las Con un objetivo de macrofotografía podemos observar la fragilidad de las cuticulas de los tricomas la comodidad de usar algún compartimento de la nevera de casa
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