El Cultivador

Introducción La fideuá es una receta que está pre- sente en la cocina mediterránea desde hace más de cien años, y que hoy día podemos encontrar a nivel internacional en muchas cocinas y restaurantes de primer nivel. Cuenta la historia que, alrededor del año 1900, unmarinero valenciano pre- paraba la comida para el resto de tripulantes y se percató de que se habían quedado sin arroz cuando ya tenía una paella en marcha. Así que decidió usar unos espaguetis que tenía a mano, tro- ceándolos y dándoles el mismo trato que al arroz. El resultado debió ser algo parecido a lo que hoy conocemos como fideuá. En la actualidad, son muchas las variantes que podemos encontrar de este plato, desde versiones con carne o pescado, fideos de diferentes grosores o sofritos con distinta base, pero siempre girando en torno a la receta original. Por otro lado, y siempre acompa- ñando, tenemos la salsa alioli. De origen egipcio, se trata de un majado de ajos y aceite de oliva, normalmente emul- sionado amano en unmortero, aunque hoy día la versión más extendida es la elaborada con huevo y la ayuda de una batidora. Dicho esto, ya tenemos todos los ingredientes necesarios preparados, entre ellos el toque especial de hoy: ¡nuestro aceite cannábico! Elaborado con variedades de predominancia sativa, las cuales nos aportaran unos matices y sabores inciensados con toques de madera, que encajarán perfectamente en nuestro alioli. Así que... ¡a cocinar! Elaboración Aceite cannábico Siempre que trabajamos con cannabis en la cocina, debemos tener en cuenta que, para poder retener todos esos sabores y olores que nos interesan, y sobre todo los principios activos de nuestra materia vegetal, necesitaremos un elemento graso, capaz de realizar esa tarea. La grasa vegetal que contiene en este caso el aceite de oliva nos permitirá captar todo lo mencionado, y para ela- borarlo tendremos dos opciones: macerado o cocinado con temperatura. Personalmente, siempre que pueda prefiero trabajar el cannabis sin tem- peratura, de esta manera nos aseguramos de no destruir ni echar a perder los tricomas o los terpenos. Para el aceite macerado, simplemente añadiremos en un tarro de cristal, a poder ser con tapa hermética, los 50 mililitros de aceite de oliva y 1 o 2 gra- mos de nuestros cogollos (4 o 5 gramos si se trata del trim de la cosecha). A continuación, almacenaremos nues- tra mezcla en un lugar fresco y seco durante unos 20 o 25 días, evitando por completo la luz del sol. Pasados estos días, simplemente cola- remos con un colador lo más fino posible nuestro aceite, así nos asegu- ramos de filtrar por completo y eliminar 66 receta cannábica

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1