El Cultivador
71 pensamiento psiquedélico No hay poción de bruja que se precie sin raíz de mandrá- gora. Remedio universal pero también el más poderoso ingrediente para preparar un brebaje alucinógeno, según los hechiceros de la Edad Media. Usada desde antaño para tratar distintas dolencias, la mandrágora era tam- bién el fruto del deseo, un potente afrodisíaco usado para la fertilidad femenina que incluso componía los fil- tros de amor. Pero, ¿cuánto hay de verdad en estas creencias y prácticas? La mandrágora Fruto de la fertilidad 1.ª parte por Lupe Casillas P ara Albert Hoffman y Richard Evan Schultes, la mandrágora gozaba de una fama en la far- macopea europea sin igual. Ellos mismos escribían en Plantas de los dioses , que “el extraordinario papel que ha desempeñado la mandrágora como raízmágica y alucinógeno en el folclore europeo no puede ser igualado” 1 . Y así es. Lamandrágora se usa desde siempre, la usaban los egipcios, los griegos y los romanos, se le han dedicado textos desde Maquiavelo a Shakespeare, e incluso se refieren a ella en la Biblia; la usaban bien sola, o acompañada de otras plantas, en ungüentos y en pomadas, en brebajes y pócimas. Se conocían sus propiedades medicinales y tóxicas, pero también se le suponían propiedades mágicas (sobre todo a su raíz antropomorfa). Se usó para La Mandrágora officinarum , también conocida como mandrágora macho o masculina, es la que ha ocupado el papel más importante como alucinógeno en la magia y hechicería Frutos de Mandragora officinarum (H. Zell, CC BY-SA 3.0, Wikipedia)
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