El Cultivador

“Y fue Rubén en el tiempo de la siega de los trigos, y halló mandrá- goras en el campo y las trajo a Lía, su madre; y dijo Raquel a Lía: «Te ruego que me des las mandrágoras de tu hijo». Y ella respondió: «¿Es poco que hayas tomado mi marido, para que también te quieras llevar las man- drágoras de mi hijo?» Y dijo Raquel: «Pues dormirá contigo esta noche por las mandrágoras de tu hijo». Y cuando Jacob volvía del campo a la tarde, salió Lía a él y le dijo: «A mí has de allegarte, porque a la verdad te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo». Y durmió con ella aquella noche. Y oyó Dios a Lía, y concibió y dio a luz el quinto hijo a Jacob”. Ese fue el intercambio que pactaron las dos hermanas. Raquel obtuvo sus mandrágoras con la esperanza de que subsanaran su esterilidad, y Lía gozó de una noche con Jacob. Y de la noche de pasión, salió un bebé. Dos hijos más le daría Lía a Jacob, antes de que Raquel pudiera concebir al suyo pri- mero. La Biblia nos da a entender que las mandrágoras que encontró Rubén poco hicieron en Raquel. Si no fuera porque Dios intercedió, ¡cómo no!: “Y se acordó Dios de Raquel, y la oyó Dios y abrió su matriz. Y concibió y dio a luz un hijo, y dijo: «Dios ha quitado mi afrenta»; y llamó su nombre José” (Gen 30: 22). Si bien es cierto que Raquel no habría podido llegar a concebir solo con la ayuda de las mandrágoras, por lo que sabemos hoy, este relato tan difundido es una buena prueba de que en Oriente Medio conocían la mandrágora y la apreciaban por sus cualidades gine- cológicas. A veces, hasta la historia más vieja de todas, tiene alguna sorpresita que darnos. Os contamos más de la man- drágora en la siguiente entrega. Referencias 1. Schultes, R.; Hofmann, A. (1982). Plantas de los dioses. Orígenes del uso de los alucinógenos (Alberto Blanco; Gastón Guzmán; Salvador Acosta, trad.). México: Fondo de Cultura Económica. (Obra original publicada en 1979). 2. González, I. (2017). “El fruto del deseo: connotaciones sexuales de la man- drágora desde Egipto hasta la Edad Media”. Revista Digital de Iconografía Medieval, IX , pp. 61-79. 3. Pastor, M.; Cuesta, J. (2004). “Estudios sobre dos plantas homéricas: Mandrágora y Moly”. Espacio, Tiempo y Forma, 15 , pp. 87-94. 4. Para más información: bit.ly/2X83mFy. 5. Para más información: bit.ly/30WTks0. 6. Alberto, A. (1969). Historia de la mandrágora . Barcelona: Rocas. INSERTA AQUÍ TÚ PUBLICIDAD 91 658 45 20 En Egipto la mandrágora era una planta afrodisíaca, pero para los mesopotámicos era una planta tóxica. Ambas maneras de considerar la mandrágora fueron absorbidas por los griegos Ilustración de mandrágora en De Materia medica , de Dioscórides (CC0, Wikipedia) La visión de Dante de Raquel y Lía, de Dante Grabriel Rossetti (CC0, Wikipedia) 75 pensamiento psiquedélico

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1