El Cultivador
este patógeno aprovecha las lesiones que causan las orugas y otros insectos para penetrar en los tejidos vegetales y, dado que en esta época no hay plagas porque hace demasiado frío, es mucho más difícil que las plantas resulten infectadas. Por último, la cosecha debe llevarse a cabo en un día soleado en que las plantas no estén mojadas. Si llegado el momento pronostican lluvias para varios días, podemos optar por guardar las plantas a cubierto hasta que dejen de estar mojadas para poder cose- charlas. El cultivo de primavera Durante la primavera las lluvias tam- bién son bastante frecuentes, pero a diferencia de lo que ocurre en otoño, el tiempo va mejorando poco a poco en lugar de empeorar. Esto implica que durante los primeros días del cultivo el riesgo de hongos es bastante elevado y, conforme este avanza, aumenta el riesgo de plagas. Si las plantas están enfermas, serán más susceptibles al ataque de cualquier insecto, por lo que siegue siendo recomendable escoger variedades resistentes a los hongos. Además, debemos revisar las plantas con frecuencia para asegurarnos de que están sanas y poder actuar cuanto antes en caso de plaga o enfermedad. Otra diferencia que presenta el cultivo de primavera respecto al de otoño es que el número de horas de luz va aumentando progresivamente en lugar de disminuir. Consecuentemente, ten- dremos que escoger variedades de corta floración o autoflorecientes para evitar que las plantas revegeten. Desde finales de abril, el fotoperiodo natural hace que las plantas fotodependientes crez- can, de modo que, si estaban floreciendo, no acabarán de hacerlo. Por tanto, deberíamos cosechar nuestro cultivo de primavera antes de que llegue el mes de mayo. Lo ideal es empezarlo a finales de febrero o principios de marzo. No obstante, en esta época las noches son todavía demasiado largas como para que las plantas crezcan y además suele hacer bastante frío, así que lo más recomendable sigue siendo llevar a cabo el crecimiento en interior. Asimismo, si en nuestra zona son fre- cuentes las tormentas y granizadas durante esta estación, debemos empla- zar el cultivo en lugar en que quede protegido de las inclemencias climáticas. Cultivar en maceta sigue siendo la mejor opción, ya que nos permite poner las plantas a cubierto en cualquier momento o durante la noche. Recomendaciones finales Los cultivos de primavera y otoño suelen arrojar una menor producción y sus flores tienen una mayor propor- ción de hoja. Por tanto, además de intentar escoger variedades resistentes a los hogos y de corta floración, tam- bién deberíamos intentar emplear genéticas que produzcan pocas hojas. Este requisito no es indispensable pero sí aconsejable. Además, los cogo- llos obtenidos de cultivos llevados a cabo fuera de temporada presentan por lo general una gran cantidad de resina, de modo que son ideales para realizar extracciones. Sin embargo, aunque el frío nos brinda flores de gran calidad, también dificulta el cultivo, por lo que tendremos que tomar las medidas explicadas anterior- mente. Es especialmente importante intentar dar a las plantas un buen cre- cimiento para sacarlas al exterior en condiciones óptimas, ya que así nos aseguramos menos contratiempos durante la etapa de floración. Espero que te haya gustado el artículo y que pueda serte útil para llevar a cabo tus cultivos de primavera y otoño. ¡Muy buenos humos! 23 cursos EC tendremos que escoger variedades de corta floración o autoflorecientes para evitar que las plantas revegeten
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