El Cultivador

61 OECCC estados, se han metido de lleno en el negocio del cannabis generando posi- bles conflictos de interés. Siguiendo con lo anterior, y poniendo el foco en las grandes multinacionales del sector, las investigaciones del OECCC concluyen en un soporte docu- mental informativo que induce a concluir que esta burbuja especulativa ha llegado a España: Alcaliber y Linneo Health: Alcaliber fue vendida al fondo de capital riesgo GHO. Antes se tras- pasó la licencia a Linneo Health, controlada en un 57 % por el fondo de capital riesgo GHO y al 40 % por el grupo Torreal de Abelló. Alca- liber traspasó a la licencia a Linneo Health por 9,4 millones de euros, una cantidad desorbitada para una extensión cultivada de 1,7 hectáreas. Diarios españoles se hicieron eco de la noticia y detallaron que “la propietaria de Alcaliber es la espa- ñola Alfa Topco (Spain) S. A., socio único de la luxemburguesa Alfa Luxco, a su vez socio mayoritario de Healthcare Capital Luxco. El dueño de esta última es GHOCapital Fund I L. P., domiciliado en George Town, en las Islas Caimán”. Aurora Cannabis: a través de la empresa Aurora Medicine España, fundada el 15 de julio del 2019, ha establecido oficinas en España. En relación a lo que comen- taba al comienzo del artículo, en la reunión Cannabis Europa intervi- nieron Axel Guille (director de Aurora Cannabis Europa), Salvador García-Ruiz (director de Aurora Cannabis España) y Hélène Moore (directora de Aurora Cannabis Fran- cia). Salvador García-Ruiz es el encargado de dirigir estas opera- ciones, y habría hecho una ronda de contactos con diferentes perso- nalidades políticas extraoficialmente a fin de conseguir los primeros acercamientos hacia una ley del cannabis para España similar a la reforma de ley del cannabis medi- cinal alemana. La reforma de ley alemana se dirige contra los autocultivadores, recortando sus derechos, así como el acceso a una regulación integral del mismo, y a favor de las fitofarmas que deberían suministrar el cannabis terapéutico (aunque en la práctica encontramos que los seguros rechazan pagar el can- nabis medicinal a muchos pacientes, unido al elevado precio de los produc- tos). Además, la ley alemana es difícilmente adaptable al contexto espa- ñol por el auge del autocultivo y los clubes sociales de cannabis, y unamala idea puesto que está muy relacionada rbspace (depositphotos) “Da la impresión de que la industria utiliza a las asociaciones para generar presión a favor de sus productos”

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