El Cultivador
80 pensamiento psiquedélico sobre uno mismo y esa com- pulsión, que reconocía como enfermedad, según nos expli- caba, no era ocasionada por el consumidor, sino por la bebida (solo se refería al alco- hol de alta graduación, no al vino ni a la cerveza) 9 . Unos años después, a finales del siglo XIX, se crearían las primeras publicaciones espe- cializadas en medicina de la adicción, The Journal of Ine- briety (Estados Unidos, 1876) y British Journal of Addiction (Inglaterra, 1884); y comen- zarían a recabarse datos acerca de la influencia del alcohol y el té (Emil Kraepelin) 10 . Sigmund Freud, por su parte, no pudo evitar ahondar en la adicción desde la psicología y justificarla con una de sus clá- sicas aportaciones. Así, en su Carta 79 , Freud manifiesta que cualquier adicción no es más que la sustitución de la adicción primordial, la mas- turbación: “Se me ha abierto la intelección de que la mas- turbación es el único gran hábito que cabe designar «adicción primordial», y las otras adicciones solo cobran vida como sustitutos y relevos de aquella” 11 . Si bien esta creencia freudiana no tiene vigencia actualmente, A finales del siglo XIX, se crearían las primeras publicaciones especializadas en medicina de la adicción Detalle de Lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp (1632), de Rembrandt (Sailko, CC BY- SA 3.0, Wikipedia) Retrato de Nicolaes Tulp (1612-1715), por Cornelius van Dalen (Rijksmuseum, CC 0, Wikipedia)
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