El Cultivador
46 cultura cannábica Si nos centramos en la rizosfera, encontraremos endófitos pasajeros, se restringen al córtex de la raíz y suelen convertirse en endófitos por casualidad, colonizando heridas natu- rales o tras una invasión de nematodos, por ejemplo. Los endófitos oportunistas se limitan también al córtex de la raíz y colonizan el rizoplano, mediante respuestas que implican reacciones químicas, para conseguir invadir los tejidos a través de aberturas que se dan en las puntas de las raíces, o en la zona de división de las raíces laterales. Por último, los endófitos competentes son aquellos que estánmuy bien adap- tados a colonizar a la planta, así como al ambiente en el que esta se desarrolla. Estos microbios son capaces de invadir todos los tejidos de la planta, moverse a través de ella y pueden sostener altas poblaciones en equilibrio sin causar daños mediante la manipulación del metabolismo de la misma. Estos endófitos competentes son los que nos interesa que estén en nuestras plantas, además, muchos de ellos son heredados de las generaciones ante- riores. Esto significa que como estos microorganismos se desplazan por el interior de los tejidos de la planta, llegan hasta la semilla cuando esta se está formando y la colonizan. Las semillas, por tanto, ya desde su formación están siendo colonizadas por bacterias beneficiosas. Una vez for- madas las semillas, estas bacterias, que suponemos que se encuentran en estado de latencia, son las que más tarde inter- accionan con su alrededor durante la germinación… y vuelta a empezar. De esta forma, los microorganismos se aseguran su transmisión de generación en generación. Según Shuja Jabaji, de la Universidad de McGill, en Canadá, ya hay algún productor legal que se ha percatado de que el microbioma de las plantas obte- nidas a partir de esquejes es distinto al que tienen las plantas que se han des- arrollado desde semilla. Jabaji confiesa también que, aunque le gustaría saber el porqué, todavía hacen falta investi- gaciones para ello. Shuja Jabaji ha trabajado también para empresas lega- les de Canadá en la creación de nuevas genéticas resistentes a hongos patóge- nos como el oídio y en la elaboración de bioestimulantes botánicos que ayu- den a su prevención. Sigamos aprendiendo, siga- mos cultivando Los propios científicos lo reconocen: queda mucho por recorrer y por des- cubrir, estamos en un momento apa- sionante, donde surgen cada vez más estudios, que nos ayudan a comprender algunas de las intrincadas relaciones que se dan entre el cannabis y los microorganismos que le acompañan. En nuestras manos está, como culti- vadores conscientes, crear ambientes, tanto en exterior como en interior, que favorezcan la biodiversidad en nuestros jardines, aplicando rutinas de control de pestes y patógenos, mediante lucha biológica o bioestimulantes, evitando, siempre que sea posible, el uso de pes- ticidas o fungicidas, que disminuirían las poblaciones de microorganismos. La intención es cultivar en suelos sanos, vivos, que cuenten con elevados números de microorganismos en equi- librio, añadiendo diferentes microbios en distintas etapas del cultivo. No solo en forma sólida o diluidos en riegos, sino tambiénmediante aplicaciones de espráis, pulverizandomicroorganismos beneficiosos que colonicen también la filosfera. Tras todo lo leído, tiene sentido pensar en reutilizar los suelos vivos en los cul- tivos de interior en los que hemos introducido bacterias y hongos bene- ficiosos, que han establecido sus comunidades y pueden seguir siendo provechosos en cultivos posteriores. Siempre y cuando, obviamente, no hayamos tenido problemas de pestes u otros patógenos en el cultivo. Nos queda mucho por entender y, para ampliar información al respecto, recomiendo los siguientes artículos científicos, de los que he obtenido parte de la información para elaborar este texto: ● Scott, M., Rani, M., Samsatly, J., Charron, J.-B. y Jabaji, S. (2018). “Endophytes of industrial hemp ( Can- nabis sativa L.) cultivars: identification of culturable bacteria and fungi in leaves, petioles, and seeds”. Canadian Journal of Microbiology , 1-17. ● Vujanovic, V., Korber, D. R., Vuja- novic, S., Vujanovic, J. y Jabaji, S. (2020). “Scientific Prospects for Can- nabis-Microbiome Research to Ensure Quality and Safety of Pro- ducts”. Microorganisms , 8(2), 290. ● Comeau, D., Novinscak, A., Joly, D. L. y Filion, M. (2020). “Spatio- Temporal and Cultivar-Dependent Variations in the Cannabis Micro- biome”. Frontiers inmicrobiology , 11. Sigamos cultivando para poder com- probarlo. Hasta la próxima, como siempre, ¡os animo a seguir aprendiendo porque nunca es suficiente! La intención es cultivar en suelos sanos, vivos, que cuenten con elevados números de microorganismos en equilibrio El oidio crece sobre la hoja, perjudicando diferentes procesos metabólicos Las flores también son el hábitat de diversos microorganismos En nuestras manos está, como cultivadores conscientes, crear ambientes, tanto en exterior como en interior, que favorezcan la biodiversidad en nuestros jardines
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