El Cultivador

pétalos se realizaba al amanecer ya que desprendían un delicioso aroma en el aire cálido del valle del Nilo y, que, continuaba, durante largo tiempo, cuando se añadía aceite purificado”. Estos perfumes eran usados, por ejem- plo, en la limpieza doméstica: “Las casas se fumigaron con contenedores de agua y pétalos de flores para purifi- carlas” 4 . Iconografía del loto en Egipto Si analizamos el arte egipcio con deta- lle es rápidamente observable que el loto era un motivo de decoración utili- zado en multitud de representaciones. Buena prueba de su simbología solar es la representación de Harsomtus, la manifestación animal del sol es una serpiente emergiendo de una flor de loto. Harsomtus puede hallarse, por ejemplo, en la decoración de las criptas del templo de Dendera. Nefertum, otro dios, en este caso uno primordial, era pintado en su apariencia humana portando sobre su propia cabeza una flor de loto (a veces también dos plumas). Su nombre mismo signi- fica simplemente loto, para algunos, y para otros, la perfección absoluta. También la diosa de la música y la danza, Meret (cuando representa su vertiente del sur) es adornada con flores de loto en la cabeza; Qadesh, dios con atributos similares a Hathor, las llevaba en sus manos en las representaciones. Esta diosa, relacionada con el amor y el placer sexual, fue especialmente ado- rada en aldeas obreras y en las ciudades dedicadas a trabajar en las necrópolis reales. Sejet, diosa del campo desde los Textos de las Pirámides, lleva el loto en la frente. Sin embargo, existen dos temas ico- nográficos que son especialmente habituales en el arte del Antiguo Egipto en los que el loto posee un especial protagonismo. El primer caso le corresponde a la ceremonia del Sematauy. Original- mente, el Antiguo Egipto estaba dividido políticamente en dos territorios dife- renciados, el Alto y el Bajo Egipto. Al principio del período arcaico (c. 3100- 2750 a. C.), el rey del Alto Egipto, Menes, conquistó el Bajo Egipto y uni- ficó ambas realidades bajo sumandato. Tradicionalmente el papiro era el sím- bolo del Bajo Egipto y el loto, del Alto. Por eso, si las plantas heráldicas se hallan en el arte egipcio entrelazadas, es porque constituyen en el símbolo de la unificación, la ceremonia del Sematauy. El Sematauy es literalmente “el que une las dos tierras” y tiene su propia representación en un niño sentado sobre una flor de loto. Según el diccio- nario de Castel, simboliza: “el momento en el que el Sol surgió de una flor de loto sumergida en las aguas primor- diales. Al emerger del abismo se abrió y mostró al astro en su aspecto de niño” 5 . Lo que nos lleva de nuevo al dios Nefertum, con el que Sematauy comparte iconografía. El segundo tema iconográfico, mucho más importante que el primero, es la “Psicostasia”. Es popularmente cono- cido que los egipcios creían en la vida después de lamuerte. Por eso, aquellos que más medios tenían, se procuraban las tumbas más ricas y preciosas, equi- padas con ajuares y otras momias (de animales y sirvientes, en algunos casos) para que, llegado el momento Tradicionalmente, el papiro era el símbolo del Bajo Egipto y el loto del Alto 70 pensamiento psiquedélico Ramo de lotos azules (Hafiz Issadeen, CC BY- SA 2.0, Wikipedia) Sema-Tauy (Karen Green, CC BY- SA 2.0, Wikipedia) Lotos azules (Pxhere, CC 0, Pxhere)

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