El Cultivador
Las consecuencias que tuvo mi libro sobre la explotación de mujeres Había sido la publicación de mi libro sobre la historia de una de las víctimas, Gabriela, lo que había suscitado el inte- rés de la opinión pública, a lo que se sumó el testimonio de Gabriela y de otras mujeres que ya habían logrado rehacer sus vidas después de meses de miseria, explotación y olvido. Al año siguiente, recibí una carta. Era suya: “Querida Carmina. Soy yo, tu padre. Me gustaría que vinieras a verme. Puede que no me quede mucho tiempo.” Mi madre no podía creerse esta peti- ción de visita: “Hija, haz lo que quieras. Ese cabrón, al fin y al cabo, es tu padre. Sabemos que está enfermo, y cuando uno se encuentra en ese estado saca lo mejor de sí mismo. Tengo que colgarte, estoy en un restaurante con Mark”. Después de la publicación de mi best-seller y el testimonio de la valiente Gabriela ante el juez, habían encerrado en la cárcel a mi padre y a los otros implicados, así que mi madre rehízo su vida con un inglés forrado al que conoció a través de una app de contactos. No quedaba mucho de la mujer lán- guida de labios rojos que siempre lloraba sobre la sopa cuando papá no estaba. Mark, un hombremuy atractivo que se había separado hacía ya algún tiempo, le había devuelto la sonrisa. “Y lo que no es la sonrisa”, me dijo un día. Ella, que siempre había sido tan reservada. Estos comentarios me rubo- rizaban bastante. Es curioso que resulte tan grotesco pensar en nuestros padres y madres practicando sexo. Cuando, de hecho, es gracias a eso que vinimos al mundo. 72 el diario de Carmina A pesar de la falta de agua y luz corriente en el caso de muchas chabolas, la mirada de sus gentes alumbraba las calles como si fuesen faros en una noche oscura en mar abierto Mi padre ingresó en prisión el 7 de agosto de 2020 acusado de cooperación con banda organizada por el caso de la trata de mujeres mexicanas que investigó durante varios años mi amor de la infancia, Aura. Ella se presentó un día delante de mi puerta, cuando yo ya me había olvidado de aquella historia de amor clandestina en el colegio de monjas, para pedirme que le ayudará a reabrir el caso que involucraba directamente al bufete de abogados de mi padre –en el que yomisma trabajaba– como principal encubridor y defensor de estos miserables. Una despedida , un viaje a México y una historia que empieza Capítulo final Texto: Isabel Peláez Fotos: Luis Campillo Modelo: Rebeca Sjölander
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