El Cultivador
76 pensamiento psiquedélico lo que lo diferencia de este es que “uti- liza un método de su exclusiva pertenencia”. Y, lo que es más impor- tante, el chamán es especialista en las técnicas arcaicas del éxtasis, “un trance durante el cual su alma se cree aban- dona el cuerpo para emprender ascensiones al Cielo o descendimientos al Infierno”. Durante este trance, el chamán posee la capacidad de dominar sus espíritus, “logra comunicarse con los muertos, los demonios y los espíritus de la natu- raleza, sin por ello convertirse en instrumento suyo” 2 . Para lograr dicho trance el chamán hace uso de diversas herramientas, entre las que indudablemente destacan los enteógenos: “El chamanismo repre- senta una reprogramación de la mente teniendo en cuenta que el éxtasis es el vehículo de conocimiento; este se logra a través de la danza, de la utilización de plantas sagradas, con el canto, con lameditación y la abstracción. Después de estas prácticas ocurre una trans- formación en la forma de ver, comprender e interpretar el mundo. Luego de esto nada puede ser lomismo, el vislumbrar lo desconocido permite cuestionar el sentido de la vida y final- mente promueve el cambio” 3 . Enteógenos Mucho se ha discutido entre expertos sobre la terminología usada para desig- nar a las sustancias a las que ahora conocemos como enteógenos. Indis- criminadamente, suelen usarse palabras como “alucinógeno”, “psi- quedélico”, “psicotogenético” o “visionarios” para designar la misma cosa, cuando no se refieren a lomismo. E incluso es posible que algunos de los términos más comúnmente utili- zados para denominar estas sustancias, sean desacertados y nada correctos, como sería el caso del apelativo “nar- cóticos” (dícese de “cosa que sirve para conciliar el sueño y entorpecer los sentidos”) 4 . A pesar de la multitud de preten- dientes, la discusión terminológica se arrastró desde el s. XIX y no fue sino un comité dirigido por el profesor de griego de la universidad de Boston, Carl A. P. Ruck, y compuesto por Jeremy Bigwood, Danny Staples, Jonathan Ott, Robert GordonWasson y el mismo Ruck, el que propuso en 1979 el término enteógeno para zanjar Para lograr dicho trance el chamán hace uso de diversas herramientas, entre las que indudablemente destacan los enteógenos eskymaks (depositphotos)
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