El Cultivador
12 cultivo exterior Asimismo, en caso de emplearlo, recuerda que hay prestar mucha aten- ción a las piedras, ya que si el aparato se topa con alguna es bastante posible que la arroje en dirección a la persona que lo lleva, algo que puede doler bas- tante. Por otra parte, si no contamos con la posibilidad de emplear maqui- naria, o bien, el suelo no lo requiere, podemos arar la tierra manualmente con la ayuda de la laya y la azada. Es aconsejable mojar ligeramente la tierra antes de empezar para que se ablande un poco, así como las herramientas con mango de madera para evitar que este se rompa por la fuerza aplicada. Lo ideal sería dejar una capa de al menos treinta centímetros de tierra suelta, mullida y esponjosa, aunque hay cultivadores que prefieren mayor profundidad. Una vez que la tierra La laya se usa para preparar el suelo Los suelos arcillosos tienden a mostrar un color rojizo y a compactarse con facilidad al regar La azada se usa para preparar el suelo
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1