El Cultivador
75 pensamiento psiquedélico El más perverso hombre del mundo” (“ the wicke- dest man in the world ”). Así bautizaron a Aleister Crowley. Él prefería ape- lativos como Baphomet, el Maestro Therion o la Gran Bestia 666, pero sin duda debía disfrutar la atención. Al menos eso es lo que se le pre- supondría a un hombre que formó parte de diversas sociedades secre- tas en las que escaló rápido a las cimas jerárquicas y revolucionó los principios que las sustentaban, que creó una comuna en una aba- día siciliana para impartir su liturgia mágico-sexual, o que decía haber escrito un libro que le había dictado un mensajero de Horus, el dios egipcio, haciéndole sujeto de una revelación que le condujo a crear su propia religión. Antes de la I Guerra Mundial, Aleister Crowley era eminente- mente conocido por su faceta de poeta, tras haber publicado The CollectedWorks (1905-1907). Pero poco tardó en copar los titulares de la prensa por su escandaloso modo de vida. Aleister Crowley como Baphomet para la O. T. O. (Arnold Genthe, CC0, Wikipedia) Crowley vivió una infancia reprimida por los preceptos rígidos de la secta protestante “ Aleister Crowley es un habitual en nuestras páginas por su aportación a la literatura drogada. Su obra ha sido ignorada por su contenido explícito, pero menos aún se ha recordado su faceta de pintor. El pintor ocultista por Nina Slick
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