El Cultivador
cultivo, ha sido muy desigual, pasando de apenas 15 gramos en alguna planta a casi 200 gramos en otra. Se trata de un peso muy dispar para tratarse de la misma cepa, con plantas cuidadas de la misma manera y con los mismos nutrientes. Aun así, el total de la cosecha ha sido de unos 750 gramos de flores de alta calidad y unos 100 gramos de flores bajas y hojas, que en nuestro caso usamos para hacer cremas y jabo- nes; además de unos 5 gramos de kief de primera calidad, que sientan muy bien como premio tras el manicurado y envasado. Tras el pesaje, llega el envasado. En esta ocasión, hemos utilizado bolsas de vacío, pero haciéndole un vacío suave, para que así las flores no se deformen. A su vez, estas bolsas las hemos guardado en un lugar fresco (suele mantener en torno a 20 grados todo el año) y lejos de la luz. De esta forma, nos aseguramos que las flores tengan un curado y conservado acorde al esmerado trabajo durante todas las fases de cultivo. Conclusiones • Genetica: pese a que partíamos de una genética de un banco con solera, tanto la producción como la formación de flores ha sido muy des- igual, siendo un factor limitante. Podríamos haber recolectado una cosecha más copiosa y de mayor cali- dad. Algo que solucionaremos en el siguiente experimento. Esto no quiere decir que las cepas no sean aptas para otras circunstancias, pero para las nuestras han resultado ser una gran decepción. • Luminarias: han cumplido nues- tras expectativas. Eso sí: unas más que otras. Esto se debió a que, mien- tras las plantas que estaban iluminadas por las luminarias LED “normales” se han desarrollado de forma uniforme, el COB ha ofrecido un cultivo más parecido al llevado a cabo con sodio, con una temperatura y potencia central muy fuerte, pero que en las esquinas se veían reducidas notablemente. No descartamos que en un futuro volvamos a usar estos singulares COB, pues tienen un espec- tro muy atractivo. • Complejidad del cultivo: en cuanto al desarrollo del cultivo, bajo nuestro punto de vista, ha sido muy fácil. Mucho más de lo que pensamos. A pesar de haber cometido errores y haber sufrido carencias, la produc- ción ha sido muy superior a la obtenida por los antiguos sodios. Ha merecido la pena el esfuerzo. Eso sí, dado que es un cultivo en el que se debe estar muy atento a lo que nos digan las plantas, recomen- damos que, más que seguir unas pautas preestablecidas, os adaptéis a lo que os vayan pidiendo las plan- tas. De esta forma le daréis justo lo que necesitan. En cuanto a la nutri- ción, esperamos mejorarla en el próximo autocultivo, para aumentar así la cosecha de gramo/vatio con- sumido. En la próxima serie de artículos, usaremos un sistema de cultivo mucho más económico y sen- cillo de usar (o eso esperamos), ya que, como siempre, os contaremos nuestros aciertos y errores para que no los cometáis y no tengáis que 39 cultivo avanzado Malla de pelado con algunos restos de hojas Flor manicurada a brocha Flor ya seca Las luminarias han cumplido nuestras expectativas. Eso sí: unas más que otras en cuanto al desarrollo del cultivo, bajo nuestro punto de vista, ha sido muy fácil
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