El Cultivador

63 Consumo ConCiencia claven 1.000 pavazos y seis puntos de multa gracias a la delirante modi- ficación de 2015 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial que sufrimos. Ojo, eso sí, con las plantas que se utilizan a veces con fines de control de estrés o antidepresivos pero que contienen IMAO (inhibidores de la monoamino oxidasa), como Passiflora (un género con muchas especies) o la ancestralmente utilizada por estos lares hierba de San Juan o hipérico ( Hipericum perforatum ). Los IMAO tienenmuchísimas contraindicaciones e interacciones muy complicadas, no solo con otros fármacos, sino incluso conmuchos alimentos (esencialmente, con los que contienen tiramina). Más seguro resulta el kanna ( Sceletium tortuosum ) que contiene sustancias que actúan como ISRS (mesembrina, mesembrenona…), aunque estos fár- macos en general son más delicados y lo conveniente es consultar a especia- listas antes de tomarlos. Como veis, hemos puesto solo algu- nos ejemplos (muy poquitos) y sin detenernos en lo más utilizado. Algu- nas de estas sustancias, globalización y herboristerías mediante, empiezan a ser más conocidas, aunque todavía no mucho y menos aún para muchas jóvenes, excepto para quienes siguen algunas páginas de internet especia- lizadas. Pero llegados a este punto, dos pun- tualizaciones: la primera es que, obviamente, nos estamos refiriendo solo al uso de sustancias, y no por ello relegamos en importancia todo lo con- trario, todas las innumerables técnicas o elementos y condiciones a tener en cuenta para mejorar nuestro sueño, nuestro desempeño diario y, en general, nuestra salud; la segunda es que en absoluto estamos llamando aquí a des- conocer consejos médicos ni, por tanto, el conocimiento de quienes, entre otras cosas, están formadas para evitar el empeoramiento de patologías graves por la ingestión de sustancias, los efectos secundarios indeseados o las interac- ciones entre fármacos que puedan resultar perjudiciales. Lo que sí suge- rimos es que, cuanto más sepamos, mejor (de todo, también de drogas), máxime cuando se trata de gestionar nuestra salud de modo, digamos, pre- ventivo, y con, como mínimo, una alimentación saludable, un ejercicio adecuado, una vida afectiva y sexual sana y también con un buen manejo de remedios sencillos. Es obvio que esto es una cuestión de interés personal solo hasta cierto punto, y que esos conocimientos se nos debe- rían enseñar mejor desde pequeñitas. No para caer, por supuesto, en los deli- rios de omnipotencia individual tan típicos del neoliberalismo; somos inter- dependientes y necesitamos ayuda siempre, pero sí para tener el mayor grado deseable de conocimiento (incluido el “auto”) y de autonomía. Porque tan necesario es contar con personal muy formado en salud como desprenderse de la idea de que de salud solo puede, y debe, saber el personal médico. Si trazásemos la analogía, per- mitidnos que forcemos un poco el argumento, solo podrían hablar de polí- tica las historiadoras, las sociólogas y las politólogas y el resto (pobres igno- rantes) a oír y a callar, y nada de exigir unmínimo de formación en estos temas (algo que, por cierto, no tenemos). Pero no queremos finalizar sin otro apunte, algo más que un matiz: si nos hemos referido aquí en algunos casos a plantas exóticas es para dar cuenta de la inmensidad del universo de posi- bilidades que desconocemos. Nadamás lejos de nuestra intención que alentar, no ya expolios como el que la moda “occidental” ( occinfecciosa ) de consumir ayahuasca, con lo que está suponiendo para la Banisteriopsis caapi en la Ama- zonía, sino siquiera un comercio internacional similar al del café, rubro producido a miles de kilómetros de las consumidoras de países ricos, amenudo en detrimento de alimentos necesarios en ese lugar, y de modo habitualmente mediado por relaciones de desigualdad y explotación. Sin embargo, dado el lugar del que proceden algunos de los, por ejemplo, estimulantes más utilizados, ya sean café, té o cocaína, la conjunción de su lejanía con lo que implica su cultivo en términos de contaminación, de su des- plazamiento o de su síntesis ilegal (de nuevo otro “regalo” de la prohibición, Algunas de estas sustancias, globalización y herboristerías mediante, empiezan a ser más conocidas tan necesario es contar con personal muy formado en salud como desprenderse de la idea de que de salud solo puede, y debe, saber el personal médico Amapola (KostyaKlimenko, depositphotos) Adormidera (Miiisha, depositphotos)

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