El Cultivador
INSERTA AQUÍ TÚ PUBLICIDAD 91 658 45 20 inconsciente, colectivo, vivimos cada X tiempo. Se ve que no aprendemos la lección. Si vivo desde el hoy, voy a poder pasar este pasillo hasta el final, si vivo en la proyección de mis expec- tativas, será un cumulo de duelos muy doloroso, pero también llegará el final. Cada uno lo vive desde la perspectiva que quiera. Toda crisis es una opor- tunidad también, ¿qué oportunidades se abren con esta crisis? En primer lugar, hay gente que, curio- samente, se habla más, porque ahora, como estoy en casa y estoy aburrido, llamo a la Antonia, a mi cuñado, mi primo... A nivel de redes sociales, de trabajo telemático, nos han obligado a modernizarnos. Evidentemente, hay un interés económico, pero igual que me modernizo para cumplir con el tra- bajo, he aprendido amanejar programas que de otra manera no hubiera sabido y puedo comunicarme con gente que tenga un interés común. Debemos bus- car la resonancia de cosas que nos importen, aprender algo que toda la vida me gustó, y lo aprendo para mí, porque ya no es tiempo de demostrar nada. Entonces podemos ir a buscar aquello que me ayude a consolidarme, a confiar y a creer en mí, para que cuando se acabe este pasillo, que evi- dentemente tiene un final, porque o explota por un lado o explotará por otro, yo tenga herramientas para cons- truirme y construir lo nuevo. ¿Qué es lo nuevo? Veremos cuando haya pasado el tifón, porque nadie controla nada. La no res- puesta y el esperar que pase el tifón ayuda. En la parte del Mississippi, donde reiteran un ciclón y un terremoto, dicen “cuando esto acabe veré cuántas maderas me han quedado, cuántos tor- nillos encuentro y dónde puedo construir”, porque a lo mejor donde había río, ahora hay planicie y donde había planicie ahora hay río. Si quere- mos realmente cambiar de conciencia, hemos de cambiar esa mente calcula- dora de la defensa por la mente de la realidad: ahora ceno, ahora como, ahora duermo, ahora tengo tres horas libres, pues llamo a Antonio o cojo un libro, respetarme los ahoras . Una de las cosas que también hemos perdido es el ritual, cuando nos sentábamos en la mesa era un espacio sagrado, por la edad moderna comemos imprimiendo, con- testando al WhatsApp, de pie ymientras sacamos al perro. Eso no es un ritual sagrado, todo el mundo está con obe- sidad, con problemas digestivos. Nos han parado para que volvamos a la esencia a nivel de conciencia, y de día a día. Reconvertirme, simplificarme, quitar ansiedad, que ya con la que me dan tengo bastante, y empezar de cero. Otra cosa que dices mucho es trabajar desde el amor Sí, ver qué tengo en común con esa persona antes de responder. Incluso aunque tengas la razón y la herida sea muy profunda, pararme: “me has hecho mucho daño, hablamos dentro de un rato, que me calme”. Mucha gente tam- bién en el mundo espiritual explota. Ha explotado la rabia, “si yo eramaestro de reiki y tenía mucha paz, y ahora me subo por las paredes”. Porque era una paz falsa, era “yo tengo que ser amor”. No, me duele la rodilla, soy imperfecto, no pasa nada, voy a ver qué le pasa a mi rodilla, no soporto a mi vecino y, o me cambio de piso o dialogo con el 75 voces conscientes El gran regalo del ser humano es la mente para construir cosas, pero también es su gran hándicap Esta casa, este cuerpo, este viaje en la Tierra… son préstamos. Lo único que nos vamos a llevar son las fotos que hayamos hecho con el corazón
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