El Cultivador
Además de poder disfrutar de sus fru- tos (ya sea en forma de flores o comida) pasaréis un rato agradable mientras las cuidáis. Espacio que usaremos En esta ocasión usaremos un armario de cultivo con algunos años de más, porque es lo que teníamos. Se trata de un armario sufrido y desgastado que me regalo Xosé, un gran amigo y experto cultivador, hace unos años, para que lo tuviera de reserva por si algún día lo necesitaba. Durante este tiempo ha sido usado para varios fines (como el mantenimiento de madres), pero ahora le toca pasar a la primera liga del cultivo y ser usado para este singular reto. El tamaño del armario es de 80x80 centímetros, con una altura de 1,6 metros, pequeño pero suficiente para llevar a cabo un autocultivo uniperso- nal, sobre todo si aprovechamos bien el espacio, lo cual esperamos hacer. Como también teníamos que buscar todos los accesorios para este armario, no queríamos usar un tamaño mayor para que el cultivo fuera lo más eco- nómico posible. Lo que no sabíamos es que nuestros amigos, al enterarse de la situación que estábamos pasando, se volcaron para ayudarnos, algo que nunca nos cansaremos de agradecer. Otro amigo que siguió nuestras reco- mendaciones en artículos anteriores, nos dio unos retales de lámina anti- detección. Además de usarla para este fin, nos sirve para tapar los agujeros que tiene el armario, provocados por su desgaste. De no usarla, lo más pro- bable es que nuestras plantas sufran contaminación lumínica, hecho que puede provocar, entre otras cosas, her- mafroditismo por estrés. Por ello, este factor siempre hay que tenerlo muy en cuenta si no queremos fracasar en la aventura. 20 bioponía Luz saliendo de los agujeros LED desde su parte superior Detalle del espacio entre disipadores pasivos de la luminaria No debemos olvidar la gran terapia que representa el cultivo para millones de personas que consiguen evadirse y paliar problemas como el estrés o la depresión
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