El Cultivador
53 activismo la licencia de la Agencia Española del Medicamento (AEMPS), unos docu- mentos que no se están concediendo, salvo que conozcas a alguien en la administración o les interese de alguna forma darte ese permiso”. Pedro nos refiere también a las semi- llas de cáñamo que se utilizan en estos cultivos, una simiente del cannabis masculino que, mediante procesos de selección, alcanza no más que el 0,02 %de THC, requiriendo una certificación especial que asegure ese porcentaje para su venta. “Esmuy difícil conseguir lo que piden, en cualquier momento se te puede fastidiar el trabajo de seis meses o un año y perder dinero. Hay muchas semillas registradas como pro- ductoras de CBD, sin embargo, solo hay unas 30 certificadas como válidas por la UE”. El aspecto económico y la creación de un monopolio a medida de grandes empresas, sobre todo farmacéuticas, parece ser el motivo por el cual la regu- lación sobre estos ámbitos sigue siendo borrosa, dice Pedro. “La UE debería tomar medidas contra España, porque esto que hace es ilegal. Los agricultores están haciendo un cultivo que está registrado, que es legal y no tiene ningún sentido obrar en contra”, recalca. “No recomiendo a nadie que empiece este año su cultivo de CBD. Se arriesga a una intervención policial, la Guardia Civil ya está avisada para entrar en todos los cultivos de cáñamo”, explica Pedro. Distribución Nacho Barragán es distribuidor de productos cosméticos y alimentarios para la marca Hellium CBD. Explica que las señales del gobierno en lo rela- tivo a regular el compuesto, van por el camino contrario al marco legal que está estableciendo Europa. “Deberíamos tener una regulación acorde con ese marco regulatorio”, expone cuando le preguntamos por las cuestiones a mejorar en la ley actual. “También creo que deberían liberali- zarse las etiquetas para no beneficiar solo a las compañías farmacéuticas. Por ejemplo, Europa da un entorno regulado en el que el producto se puede considerar cosmético, alimentario o producto farmacéutico. Con eso, está dando vía libre a los países a regular, mientras España continúamanteniendo lamisma opacidad a la hora de entregar licencias de la AEMPS, que solo con- tentan las demandas de las farmacéuticas. Apenas se están entre- gando este tipo de licencias, todo lo que sea cultivo, manipulación y manu- factura, que no sean para esa industria, las están prohibiendo amparándose en la ley franquista del 67”, aclara. Barragán denuncia el intento de crea- ción de un monopolio alrededor de este compuesto, además de la violación de los tratados de Schengen: “¿Por qué se puede producir este producto en lugares como Alemania u Holanda, pero no lo puedo distribuir aquí?”. Revela que las flores que distribuyen son producto nacional y ecológico, mientras que los aceites los importan de un país del norte de Europa, bajo todos los certificados necesarios para producir productos con calidad ali- mentaria. “Es seguro que el gobierno de España querrá pedir toda la docu- mentación que crea conveniente, ya lo está empezando a hacer a través del BOE y de la AEMPS. Pero es necesario legislar, dejar de poner parches y refe- rirse a leyes de hace cincuenta años”, arguye Barragán. El aspecto económico y la creación de un monopolio a medida de grandes empresas parece ser el motivo por el cual la regulación sobre estos ámbitos sigue siendo borrosa
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