El Cultivador
73 voces conscientes siendo agresiva conmigo sin provo- carle más agresividad, sin permanecer tampoco en la tranquilidad absoluta, que puede generarle más violencia todavía, pero a la vez no dejándome amedrentar, diciendo cuales son mis límites. En este caso, estoy tomando la decisión de defender al niño, porque no se le está teniendo en cuenta y nosotros, como adultos y responsables de ellos, seamos padres o docentes, tenemos que defenderles. A nivel práctico, no llevar a los niños a la escuela quien pueda. Y luego ya, lo típico: apaga la tele, que la tele es un arma que nos está vendiendo miedo, el móvil vamos a reducirlo también un poco... Pero la línea es: conócete más a ti mismo, aprende a relacionarte con el otro, a comunicar, y a crecer espiritualmente. ¿Y esto se enseña en las escue- las públicas hoy en día? ¡No! Se hace un cribado, los que tienen mucha memoria tendrán muy buenas notas. Se evalúa a los niños con un mismo patrón. Mi abuela era costurera y hacia patrones, pues lo veo igual. Después se intentamaquillar un poco con programas de atención a la diversidad, algún programa de eco escuela, pero son maquillajes, la reali- dad es que el niño tiene que pasar por ese aro. No se está atendiendo eso que yo estudié, que son unos principios muy bonitos: el principio lúdico, de individualidad y de trabajo en equipo. Se está enseñando a que los niños sean obedientes, que obedezcan, que no piensen y el que piensa diferente... mira lo que están haciendo con los docentes que intentamos enseñar de una manera más libre: se nos ataca. De ahí nuestra unión como Docentes por la Verdad, y nuestra lucha. Por eso un nombre ficticio... Leo no es mi nombre. Me mantengo en el anonimato porque desde el día uno estoy siendo atacado, discriminado, coaccionado, amenazado... He viven- ciado situaciones más parecidas a una guerra. Referencias 1. Para más info: docentesporlaverdad.org. A los docentes que intentamos enseñar de una manera más libre, se nos ataca
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1