El Cultivador 6

Y a era mi segundo mes como resi- dente de Califor- nia, y tras haber conseguido la re- comendación de un doctor para poder comprar cannabis en los dispensarios del estado hacía un par de semanas, em- pecé a apreciar la suerte de poder disfrutar de una amplia variedad de establecimientos, y por ende de medicinas can- nábicas a las que tener acceso. Cada dispensario es un “mundo”, y la calidad y precio de sus productos depende de muchos factores. Sin em- bargo, si hay un dispensario que parece estar haciendo las cosas muy bien, ese es Har- borside Health Center, de Oa- kland, el dispensario más grande del mundo. Allí tuve la oportunidad de comprar unos cogollos de Harlequin, una variedad de cannabis con un 9,5% de CBD y 5,6% de THC, una relación contraria a las variedades co- munes -muy altas en THC-, que permitía que su efecto fuese muy relajante corporal- mente y no colocase cerebral- mente. Por ello, estas variedades se suelen reco- mendar para pacientes que deseen paliar el dolor de sus enfermedades, sin los efectos secundarios del “colocón”. Tras la nueva y agradable sensación que el alto porcen- taje de CBD me proporcionó, comencé a buscar informa- ción sobre sus múltiples pro- piedades terapéuticas, y aún continúo asombrándome de las muchas patologías en las que puede ser utilizado y para las que se han obtenido resul- tados sorprendentes en ensa- yos clínicos de universidades de todo el mundo. La siguiente clase sobre cannabis Llegó ya por fin la sexta clase de la Universidad del Canna- bis en Oaksterdam, que mar- caba la mitad del curso, y Judy, nuestra mentora du- rante el semestre, comenzó contándonos que ese era el día en que recibiríamos el “Midterm Exam”, una pe- queña prueba con preguntas sobre las distintas lecciones que habíamos recibido hasta entonces, y que aquellos alumnos que queríamos obte- ner un certificado de gradua- ción al terminar el curso debíamos aprobar. Como de costumbre, Judy también nos dio información sobre los eventos cannábicos que tenían lugar durante esa semana y nos anunció la fiesta de “420 Bowl”, una “Copa can- nábica" que se celebraba en la universidad el 20 de abril (4/20 a las 4:20 pm), en la cual los es- tudiantes podíamos presentar nuestras propias medicinas cannábicas a concurso. Era uno de los grandes eventos del año, y en él se reunían cocineros cannábicos de la bahía de San Francisco, que vendían sus pro- pios comestibles de cannabis y preparaban para todos los asis- tentes una deliciosa barbacoa a cuya salsa se le infusionaba mantequilla cannábica. Seguidamente, nos presentó la clase: “Ciencia sobre el can- nabis”, y a su profesor, Paul Armentano, director adjunto de NORML, experto en polí- tica cannábica y consultor en el departamento de salud de Canadá, cuyos escritos e in- vestigaciones relacionadas con el cannabis han sido pu- blicados en más de mil publi- caciones, entre las que se incluyen el New York Times o CNN.com , y sus colaboracio- nes en más de una docena de libros. Paul Armentano empezó su lección hablándonos sobre un librito que él había escrito y que estaba incluido entre nuestros apuntes de clase, Emerging Clinical Applica- tions for Cannabis and Can- nabinoids: A Review of the Recent Scientific Literature, 2000-2010 (Aplicaciones clí- nicas emergentes para el can- nabis y los cannabinoides: Un repaso de la literatura cientí- fica reciente 2000-2010) http://norml.org/pdf_files/N ORML_Cl inical_Appl ica- tions_for_Cannabis_and_Ca nnabinoids.pdf (descarga en pdf). Una recopilación que en 70 páginas hace un repaso de todos los estudios clínicos que se han publicado acerca de la utilidad del cannabis y los cannabinoides en diecinueve enfermedades. Por aquel entonces nos co- mentó que, gracias a que es- taba colgado en internet, había publicado reciente- mente una nueva edición en la que se incluía un apartado muy importante: “Introduc- ción al Sistema Endocannabi- noide”, por el Dr. Dustin Sulak, un completo docu- mento que explica por qué el cannabis tiene un efecto tan profundo en el cuerpo hu- mano y es capaz de ayudar en el tratamiento de tantas en- fermedades A continuación, nos pre- sentó también uno de los li- bros en los que había colaborado recientemente, Marijuana is SAFER. So why are we driving people to drink? (La marihuana es más segura. Entonces, ¿por qué estamos llevando a la gente a beber?) . El libro in- cluye testimonios de médicos, policías y abogados, entre otros profesionales, que son conscientes de la seguridad que ofrece el cannabis frente al alcohol y los perniciosos efectos de este en la sociedad actual. Paul nos recomendó leer su libro, si lo que quería- mos era obtener buenos argu- mentos a la hora de dedicarnos al ámbito de la re- forma de las leyes que regulan el cannabis. Pasó después a tratar el tema de la seguridad del can- nabis, y nos citó dos frases que a su parecer resumían los puntos clave a tratar. La pri- mera era de Francis Young, miembro de la DEA -Drug Enforcement Administration (Administración antidroga de los EEUU)-: “El cannabis en su forma natural es una de las sustancias terapéuticamente activas más seguras conoci- das por el hombre” (6 de Sep- tiembre 1988). Estas palabras tan sabias fueron pronuncia- das después de un juicio, ya que delante de los medios de comunicación la DEA sigue diciendo que el cannabis es una droga ilegal y muy peli- grosa, y solo en un juicio y tras dos semanas de declara- ciones son capaces de decir la verdad. En segundo lugar, nos pre- sentó una frase pronunciada por un equipo de investiga- ción de la Universidad Hebrea de Jerusalén, en Israel, en 2008. Era una frase que que- ría responder a la crítica que se suele oír de que “no hay su- ficientes estudios sobre el uso medicinal del cannabis”. Tras revisar todas las publicaciones disponibles llegaron a la si- guiente conclusión: “El estu- dio de los cannabinoides y endocannabinoides ha alcan- zado proporciones enormes, con aproximadamente quince mil artículos sobre cannabis sativa y cannabinoides y alre- dedor de dos mil artículos sobre endocannabinoides”. Aun así, nos instaba a visitar Pubmed (http://www.ncbi.nl m.nih.gov/pubmed/), una bi- blioteca online perteneciente al Instituto de Salud Nortea- mericano, donde se publican artículos sobre cualquier ám- bito de la medicina, y donde se pueden buscar artículos científicos publicados sobre el cannabis. Nos hacía saber que, ya en 2011 el número de artículos y estudios publica- dos llegaba a los veinte mil, por lo que quienes se excusan diciendo que se necesitan más estudios simplemente no están bien informados. Lo próximo en lo que nos fi- jamos es el riesgo potencial de sufrir una sobredosis. Nos contó que, antes de lanzar 57 cultura cannábica si hay un dispensario que parece estar haciendo las cosas muy bien, ese es Har- borside Health Center, de Oakland, el dispensario más grande del mundo

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