El Cultivador 6

del periodo del racismo y el aislamiento internacional, y este proceso durará mucho tiempo. Pero ya son visibles muchos puntos positivos, como la industria turística floreciente y la Copa Mundial de la FIFA de 2010, que fue un evento clave para introdu- cir la nueva Sudáfrica en el ámbito de las naciones demo- cráticas modernas. Además de ser un punto de destino turístico, Sudáfrica también es el mayor produc- tor de cannabis del conti- nente, con una estimación producción anual estimada de más de 2.500 toneladas mé- tricas. Las Naciones Unidas publicaron este dato en 2008; en realidad, esta estimación se considera muy baja al com- pararla con otras fuentes de información. El cannabis, conocido local- mente como “dagga” o “zoll”, está muy difundido. Gran parte de la población joven utiliza el cannabis con bas- tante regularidad. La mayor parte de la producción viene de la remota zona de Trans- kei, en la región del Cabo Este, que atiende la demanda local e internacional. Otras áreas producen menores co- sechas, normalmente no des- tinadas al mercado internacional. Algunos tipos de yerba de Transkei son muy famosos desde hace décadas y reciben el nombre de “Rooie- bart” o “Red Beard” (Barba Roja), por sus pelos de color rojo intenso. Es la mejor con- siderada entre todas las varie- dades sudafricanas. Es una sativa leñosa y especiada, con un colocón entre suave y medio. Desafortunadamente, es muy raro encontrarlas sin semillas y decentemente seca- das y empaquetadas. Las cosechas de cannabis se cultivan en áreas remotas y sin desarrollar, algunas veces ni siquiera conectadas por ca- rreteras ni caminos, y pueblos enteros se encuentran involu- crados en el cultivo, la cose- cha y la venta. El cannabis es el único recurso económico para gran parte de la pobla- ción local. Las plantas están normalmente en terrenos que no pertenecen al pueblo, pero lo suficientemente cercanos para estar bien atendidas. El viento y las fuertes lluvias re- presentan el mayor obstáculo para las cosechas, y es muy común la pudrición de los co- gollos. En Sudáfrica hay unas pocas variedades autóctonas, todas de la región de Transkei, y comparten características si- milares. Todas ellas son sati- vas altas, con un periodo de mundo cannábico 73

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