El Cultivador
43 cultura cannábica términos griegos: angeion , vaso, recep- táculo o estuche y sperma , como ya sabemos, semilla. Por lo tanto, angios- perma significa semilla en un recipiente, un receptáculo o encapsulada. Eso es precisamente lo que ocurre en el cannabis, las semillas aparecen cubiertas en el interior de las brácteas. Las inflorescencias femeninas, visible- mente desde el exterior, están compuestas por una bráctea (errónea- mente llamada cáliz) y dos estigmas (desacertadamente llamados pistilos) que, vistos en aumento, muestran las papilas estigmáticas, cuya finalidad es atrapar los pequeños granos de polen de las flores masculinas. El término pistilo se usa para designar al conjunto de los estigmas, el estilo y el ovario. Una vez que los granos de polen caen en las papilas estigmáticas, estos germinan sobre las mismas y es cuando comenzaría la formación de la semilla en el interior del óvulo. Los aquenios del cannabis y sus orígenes En términos botánicos, lo que popu- larmente conocemos como semillas de cannabis son en realidad sus frutos, que son monospermos (de una sola semilla), con cáscara dura, que no se abre al madurar, y son llamados aque- nios. El núcleo blanco y blando que se encuentra en el interior y que alimenta a su propio embrión (o al animal que se lo come), es en realidad “la semilla”. En este artículo nos referiremos a los frutos del cannabis como “semillas de cáñamo” o cañamones. Si fue antes la semilla o la planta es complicado de dilucidar. Es posible pensar que los aquenios son el resultado de cruces previos de plantas diferentes, hasta que el cannabis se distinguiese como género independiente. Asia central se presupone como el hábitat originario de Cannabis ruderalis , el ancestro putativo de todas las plantas de cannabis, que divergió de un ancestro común con el lúpulo ( Humulus ), y de donde el cannabis evolucionó en dos especies y el amplio espectro de biotipos que conquistaron Eurasia y, eventual- mente, muchas otras partes del mundo. Para aprender más sobre esta teoría evolutiva y los orígenes y el desarrollo de la planta durante la historia reco- miendo el libro Cannabis Evolution and Ethnobotany , de Robert C. Clarke y Mark D. Merlin, publicado por Uni- versity of California Press (2013). Se trata de un amplio estudio de las rela- ciones entre el cannabis y el ser humano. Sea cual fuese su origen, los aquenios del cannabis puede que fuesen el primer atributo valioso reconocido de la planta por el ser humano, siendo sus propiedades psicoactivas y fibrosas descubiertas como una consecuencia de la búsqueda de semillas para ali- mentarse. Por sus características nutricionales y oleaginosas, las semillas de cáñamo se han usado de infinitas formas, sobre todo en las culturas euro- asiáticas y chinas, como alimento por sí mismas o añadidas en platos princi- pales, en gachas o postres, por ejemplo. Vida para nuestras plantas Las semillas son fuente de vida y los germinados son alimento del presente y el futuro que tienen un pasado mile- nario. Las semillas germinadas son de los únicos alimentos que, cuando nos los llevamos a la boca, todavía están vivos y, para nuestro menester, es por eso importante que no pase mucho tiempo desde que obtenemos el pre- parado, hasta que lo apliquemos a nuestras plantas. Las semillas de cáñamo contienen entre un 25-35 % de lípidos, con una composición única y balanceada de ácidos grasos esenciales, un 20-25 % de proteínas ricas en aminoácidos esen- ciales, 20-30% de carbohidratos, 10-15 % de fibras no solubles, vitaminas y minerales como fósforo, potasio, mag- nesio, calcio, sodio y trazas de hierro, manganeso, zinc, cobre y cadmio. En la composición de los ácidos grasos hallamos: palmítico, esteárico, oleico, linoleico (omega 6), gamma-linolénico (omega 3), alfa-linolénico y estearidó- nico. Como materia no saponificable encontramos: fitoesteroles, alcoholes terpénicos y alifáticos, carotenoides y vitaminas solubles en grasa, como los tocoferoles, entre los que se encuentran El núcleo blanco y blando que se encuentra en el interior y que alimenta a su propio embrión es en realidad “la semilla” la germinación de las semillas incrementa el contenido total de los componentes bioactivos ya presentes en las mismas Orígenes del cannabis, del libro Cannabis Evolution and Ethnobotany , por Robert C. Clarke y Mark D. Merlin
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