El Cultivador

Ponemos las semillas en un recipiente ancho, añadimos el agua después y lo guardamos en un lugar oscuro y fresco, como un armario, por ejemplo. Pasadas de doce a dieciocho horas, colamos el agua donde han estado remojando las semillas, algunas ya habrán empezado a germinar. Se puede usar esta agua para regar directamente o conservarla para usarla en sucesivos pasos. Si es así, se debe de guardar en la nevera para que no se oxide aceleradamente. Ahora que tenemos las semillas en el colador, las aclaramos bajo una corriente de agua. Para no desaprove- char esa agua, este paso se puede llevar a cabo encima de un recipiente y usar esa agua para regar posteriormente. Volvemos a llevar las semillas al mismo recipiente y las tapamos con unos cuan- tos papeles de cocina, cuatro en este caso, y añadimos agua limpia. La can- tidad a ojo, añadiendo el agua poco a poco para que se humedezcan los pape- les absorbentes y para que las semillas que quedan por germinar, cuenten con agua y humedad para ello. Dejamos de nuevo el recipiente en un lugar fresco y oscuro entre dieciocho y veinticuatro horas, o incluso algo más si fuese necesario. Es importante que los papeles no se sequen nunca por completo. Para evitarlo se puede tapar el recipiente, dejando una abertura para que haya intercambio de gases con el exterior (los producidos y los demandados) durante la germinación. Se aconseja ir comprobando el estado de las semillas para que no les falte agua ni humedad y para evitar que germinen demasiado ya que, princi- palmente, nos interesan los compuestos que se encuentran en su punto álgido, en el ápice de la raíz primigenia, cuando apenas acaba de brotar. La intención no es que las semillas desarrollen raíces largas ni mucho menos cotiledones. Una vez estamos en este punto, acla- ramos de nuevo las semillas y las introducimos en una batidora de vaso, también puede usarse una batidora de mano asegurándonos de que todo quede bien triturado. Ahora es cuando usamos de nuevo el agua de remojo que había- mos guardado en la nevera al principio del proceso, dos vasos de dicho líquido en este caso. Podemos usar agua limpia también si no guardamos el agua de remojo. Homogeneizamos bien la mez- cla para después colarlo todo, primero 45 cultura cannábica Trituramos las semillas germinadas, junto con el agua que habiamos conservado en la nevera Con la ayuda de un colador de metal y otro de tela filtramos nuestra mezcla Después de 12 a 18 horas en remojo, colamos las semillas y conservamos el agua restante en la nevera Son muchos los cultivadores de cannabis que usan infusiones de semillas germinadas de diferentes plantas, ¿por qué no iba a funcionar con las semillas de cáñamo?

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