El Cultivador

la combinación XY, es decir, que sea macho a nivel genético. Esta modificación en la producción hor- monal no supone ninguna alteración del ADN, por lo que no es una muta- ción, sino un cambio en la expresión fenotípica del sexo. En segundo lugar, el sexo de las plantas está determinado por su misma expre- sión. Es decir, si una planta tiene flores masculinas será un macho y, si tiene femeninas, una hembra. En el caso de contar con flores de ambos tipos, será hermafrodita. Dado que el fenotipo es la manifestación de unos genes determinados bajo unas condiciones ambientales concretas, es lógico pensar que la expresión del sexo de nuestras plantas puede variar en función del ambiente. De hecho, el estrés puede propiciar el hermafroditismo en aquellas que tienen tendencia a él. Es decir, existen determinadas líneas gené- ticas que tienen este molesto rasgo, de forma que se manifiesta en algún momento de la floración. Dependiendo de la planta y de la situación, éste puede expresarse en mayor o menor medida, o bien, no expresarse. Otra afirmación muy común entre los consumidores es que la mari- huana de interior es mejor que la de exterior. Esta aseveración no es cierta. Una yerba de exterior bien cultivada no tiene absolutamente nada que envidiarle a una de interior y es prácticamente imposible dis- tinguirlas entre sí. Ahora bien, sí es cierto que, por lo general, muchos cultivadores prestanmenor atención al cultivo exterior que al interior y, obviamente, los resultados son peo- res. La cantidad de resina, densidad de los cogollos o el sabor no dependen de si se cultiva en exterior o interior, sino de la genética y de los cuidados que recibe el cultivo. En resumen, existenmuchos mitos en torno a nuestra apreciada planta y no hay que tomarlos todos por ciertos. ¡Buenos humos, queridos lectores de El Cultivador ! 63 hemeroteca Monsanto felicitó el 20 de abril recordando que ni han trabajado en esta cuestión ni lo están haciendo

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