El Cultivador

para seguir cultivando: permite hasta tres cosechas anuales. Por si fuera poco, su capacidad de absorción lo convierte en un cultivo capaz de limpiar el suelo de contami- nantes y tóxicos, sin degradarlo con tanta celeridad como otros cultivos con mayores exigencias nutricionales. Su adaptabilidad, su resistencia (tam- bién a plagas y enfermedades) y, sobre todo, su potencial para el desarrollo sostenible, hacen del cáñamo industrial, un cultivo de ensueño. Fibra de cáñamo para la industria textil Del tallo de las plantas de cáñamo pueden extraerse dos tipos de fibra: una fibra externa, dedicada a la indus- trial textil y de construcción; y una fibra interna, de la que sacamos la pulpa para papel o aislantes. La fibra externa está compuesta casi en tres cuartas partes, un 70 %, por celulosa, lo que garantiza una óptima conducción del calor y absorción de los tintes. Se trata de una fibra duradera, resistente, absorbente y rígida. Como tejido, el cáñamo es térmico, presenta alta resistencia al moho y las bacterias, también a los rayos UV, y no coge olor. En todos estos aspectos, el cáñamo supera al algodón, la fibra natural vege- tal preferida actualmente por la industria textil y es ideal para aquellos con piel sensible. Si hablamos en cifras, un cultivo de cáñamo cunde tres veces más que un cultivo de algodón y requiere, como decíamos, menos tiempo, agua, fertili- zantes y pesticidas, e incluso de nutrientes del propio suelo (degrada menos). No obstante, si todo fuesen ventajas, todas nuestras camisetas serían de cáñamo y no es así debido, sobre todo, a la lignina. La fibra de cáñamo en seco está compuesta por un 8-10 % de lignina, un biopolímero leñoso duro, que es el culpable de que los tejidos tradicionales de cáñamo resulten tan ásperos. Si esta lignina es eliminada conmétodosmicrobianos y enzimáticos, el tejido resultante gana en suavidad. El problema es que este conocimiento es de reciente adquisición (de los pasa- dos años ochenta) y nuestros antepasados, ante la ignorancia y la imposibilidad para deshacerse del bio- polímero, prefirieron concentrar sus esfuerzos en la producción de otras fibras de origen vegetal y dejar el cáñamo para la navegación. Aunque, a partir del descubrimiento de los investigadores acerca de la lig- nina, hemos vuelto a encontrar con más asiduidad ropa elaborada con este tejido de cáñamo más liso que el tradi- cional, su uso no está tan extendido en la moda debido al alto coste de este proceso de “limpieza” de las fibras, lo que pone serias trabas para que el cul- tivo de cáñamo pueda superar el de otras fibras vegetales. Como suele pasar, la opción más sustentable a menudo sale cara. Tejido con fibra de cáñamo Si bien los tejidos tradicionales ela- borados con fibra de cáñamo siempre se caracterizaron por su aspereza, había maneras de aportarles suavidad, tejiendo las fibras de cáñamo con otras fibras vegetales, como la seda o el lino. Así es cómo pueden elaborarse a partir del cáñamo, tejidos más finos y delica- dos como la felpa, la sarga o lamuselina. Las fibras de cáñamo conforman un tejido muy absorbente, cualidad ideal para la elaboración de toallas, por lo que a partir de esta planta se fabrican con frecuencia las telas de felpa. El cáñamo, al combinarse con fibras de algodón, puede resultar en telas más suaves, como la fina y ligera muselina, sin perder sus cualidades antibacterianas y absorbentes, algo ideal para hacer pañales de tela. También sargas, como la franela o la tela vaquera, pueden estar elaboradas con cáñamo. En este sentido, corren leyendas que cuentan que los primeros vaqueros, unos Levi’s, eran de cáñamo. Sin embargo, no existe certeza absoluta que demuestre la afirmación, aunque no resulta descabellada: el cáñamo era un material muy usado en la ropa de trabajo de la época por su resistencia y fuerza; y fue esta ropa la que inspiró al sastre Levi Strauss, creador de los jeans para muchos, para hacer la “mez- clilla”, nombre con que se conocía su tela vaquera. Más suavidad, si cabe, aporta al cáñamo la mezcla con fibras de seda: puede transformarse en tejidos como el charmeuse , el más tieso tafetán o el resistente y seriado jacquard . La fibra de cáñamo en seco está compuesta por un 8-10 % de lignina, un biopolímero leñoso duro que es el culpable de que los tejidos tradicionales de cáñamo resulten tan ásperos 68 cáñamo Pueden elaborarse a partir del cáñamo tejidos más finos y delicados como la felpa, la sarga o la muselina stokkete (depositphotos) stokkete (depositphotos)

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