El Cultivador
Desde la basta y dura ropa de trabajo hasta los finos vestidos de fiesta, el cáñamo solo o acompañado ha demos- trado ser una fibra capaz de conformar los más diversos tejidos, aportando las características que la hacen una fibra vegetal única. Primeras evidencias de una industria textil de cáñamo Cuenta la mitología hindú que Shiva le otorgó al hombre el cáñamo como obsequio. El dios benévolo, que repre- senta la destrucción y la transformación universal, regaló el cáñamo para que el hombre pudiera obtener de él, ali- mento, placer, deseos sexuales aumentados y ropa. La arqueología, por su parte, con un afánmás científico, sitúa en el Neolítico, el momento en que el hombre comenzó a convertir la planta en tejidos para sus vestimentas, algo imposible hasta que las prácticas de la ganadería y agri- cultura fueron adoptadas: “En época neolítica, entre el 6000 y el 3000 a. C., la sedentarización del ser humano trajo consigo la agricultura, la ganadería y la artesanía. La domesticación de animales hizo posible la obtención de lana, una de las fibras naturales más comunes. La agricultura permitió cultivar, además de frutos y cereales, plantas con finalidad textil, como el lino o el cáñamo” 2 . Tal y como ha descubierto para nos- otros la arqueología, los tejidos de cáñamo se empleaban en vestimentas (también rituales), calzado, alfombras y hasta vendas. Se cree que “primero, las largas y resistentes fibras de las plantas se retorcían hasta formar un simple hilo. A su vez, las hebras de hilo eran trenzadas hasta transformarlas en cuerdas aún más resistentes. Tejiendo estas cuerdas se creaban redes para pescar y cazar. A medida que los métodos de tejeduría iban mejorando, las mallas pudieron hacerse cada vez más finas, hasta que la malla se des- arrolló y acabó convirtiéndose en un tejido como los que conocemos hoy en día” 3 . En este proceso de génesis de la industria textil, como explican desde la Universidad de Burgos, el desarrollo técnico ejerció, como lo haría siglos más tarde durante la Revolución Industrial, un impor- tante impulso: “En el Neolítico, la invención del telar vertical ayudó a producir los primeros tejidos. Estos primitivos telares presenta- ban una estructura muy básica y, ayudados de fusayolas –piezas de contrapeso cerámicas–, permitie- ron la creación de los primeros textiles obtenidos demaneramecá- nica con que cubrir el cuerpo humano. Existían además otros procesos de confección manual como la cestería, que ayudaban en los procesos de recogida dematerias primas. La rueca, siglos después, hizo más sencillo el proceso de hilado de las fibras, mejorando sus características y facilitando su adap- tación a la transformación en tejido. Tanto como para uso doméstico como comercial, la creación de teji- dos a través de las diferentes fibras textiles se basó en estas dos máqui- nas, que sufrieron diferentes evoluciones para optimizar la fabri- cación de tejidos” 4 . El cáñamo en la historia y en el mundo Si bien la transformación del cáñamo para elaborar tejidos comenzó a ponerse en práctica en el Neolítico, en épocas posteriores se preferían otras fibras naturales como el algodón o el lino, como sucedía en la Antigüedad, tanto en Grecia como en Roma, y las labores eran eminentemente femeninas: “Aunque en la antigua Roma la lana y el lino fuesen los materiales más tra- bajados, no se pueden olvidar otros menos habituales, pero de los que se tiene constancia se emplearon para confeccionar textiles: cáñamo, seda, hoja de palmera, esparto, junco…Tanto en la Península Itálica como en otras zonas sometidas al poder de Roma – aunque el número de ejemplos con que contamos sea menor– las mujeres se dedicaban al trabajo textil” 5 . A razón de su característica fuerza y aspereza, el tejido de cáñamo pronto se empleó preferiblemente para la nave- gación: lonas de cáñamo para las velas, cuerdas de cáñamo tanto para barcos como para los cañones…Especialmente a partir del siglo XVI, en los siglos en que los grandes imperios navales comenzaron a expandir sus rutas marí- timas (por África y por Poniente). Por ejemplo, Cristóbal Colón llegó a América en 1492 en carabelas hechas de cáñamo; o, la nao Victoria, una de las embarca- ciones con las que Sebastián Elcano 69 cáñamo A razón de su característica fuerza y aspereza, el tejido de cáñamo pronto se empleó preferiblemente para la navegación stokkete (depositphotos)
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