El Cultivador

41 cáñamo Tras analizar los datos del período, Díaz-Ordóñez concluye que “el au- mento de las dimensiones de los aparejos de las embarcaciones vino acompañado con el espectacular in- cremento de las flotas mercantes y militares europeas, visible desde el siglo XVI, provocando que el tonelaje desplazado pasara de unas 225 mil toneladas en 1500, creciendo hasta más de 750 mil toneladas en 1600 y llegando a las 1300 mil toneladas sobre 1700. Si atendemos a que, en el siglo XV, un buque solía cargar con un 10 % del tonelaje desplazado en artículos producidos con fibras vege- tales y que esta proporcionalidad, lejos de descender, tendió a aumentar en los siglos posteriores, parece clara la importancia estratégica del sector agroindustrial en torno al abasteci- miento de los aparejos” 6 . El cáñamo, insumo estratégico de los imperios marítimos Así, “el cáñamo se convirtió en un insumo estratégico para los imperios marítimos durante la Edad Moderna […] su producción agraria, su manu- factura y el control de su distribución se situó en el eje central de interés en las políticas imperiales de la época” 7 . Aunque existían plantaciones can- nabáceas en la España peninsular, la extensión de estas y su producción eran escasas. El cáñamo crecía en al- gunas zonas de Cataluña, Castellón, Valencia, Sevilla o Córdoba, en cultivos que se habían desarrollado eminen- temente gracias al impulso de Felipe II, que comprendía la necesidad del material y había incluso llegado a comprometerse a comprar toda la producción. Tal compromiso con el cultivo can- nabáceo fue seguido por otros monarcas, como Felipe IV, sin éxito. Bien por la adversidad climatológica, bien por la falta de un mercado activo, el cultivo de cáñamo en la España peninsular no llegó a buen puerto. Por eso, intentaron cultivar cáñamo en México, Colombia, Perú y Chile, pero para el siglo XVII, el cáñamo solo se había adaptado con éxito a las tierras chilenas. Algunos autores defienden que la causa para esta escasa adaptación residía en el tipo de semillas de cáñamo que se enviaban al NuevoMundo, pro- venientes de plantas adaptadas al clima Aunque existían plantaciones cannabáceas en la España peninsular, la extensión de estas y su producción eran escasas Vista de la ciudad de Sevilla , atribuido a Alonso Sánchez Coello (CC0, Wikipedia) La Santa María, navegando en aguas de Madeira (Pxhere, CC0, Pxhere)

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