El Cultivador

13 cultivo exterior estén infectadas por botrytis . Si nuestra intención es conservarlas durante todo el año, retiraremos solo las hojas más grandes. De este modo, las pequeñas cubrirán los cogollos, sirviéndoles de protección. Así evitaremos que se rom- pan o desmenucen si movemos los recipientes que los contienen durante el curado. En cuanto al secado, lo ideal es colgar las plantas o ramas bocabajo, de ma- nera que las hojas caigan sobre los cogollos recubriéndolos. Si secan de esta forma, los protegerán en todo momento, siempre y cuando la hu- medad relativa esté al nivel correcto para no favorecer el desarrollo de hon- gos. Los tendederos plegables son un lugar excelente para secar nuestra co- secha colgada de esta forma. No obstante, si por la razón que sea no podemos colgar la marihuana, otro modo de secarla consiste en extender las flores sobre una superficie plana, volteándolas cada ciertos días para que no se deformen ni apelmacen por su propio peso. Además, el secadero debe contar con unas condiciones ambientales concretas. El proceso de secado debe durar entre doce y quince días ya que, si es demasiado rápido, puede con- llevar una pérdida de sabor y calidad y, si es demasiado lento, favorecer la podredumbre y afectar negativamente al sabor. La temperatura y humedad de la sala de secado deben ser cons- tantes, situándose entre los dieciséis y veintidós grados, y entre el cuarenta y el sesenta por ciento. Si observamos que se alejan demasiado de estos va- lores, procuraremos tomar medidas. Asimismo, es muy importante que el aire circule y se vaya renovando, pero sin que los cogollos queden expuestos a corrientes continuas, ya que podrían secarse de forma irregular. Para lograr esta circulación de aire podemos co- locar un ventilador, procurando que no apunte directamente a las flores, y ventilar la habitación un par de veces al día comomínimo. Finalmente, dado que la luz es uno de los factores que más influye en la degradación de los terpenos y cannabinoides, procu- raremos mantener la habitación a oscuras. Cuando la marihuana se haya secado y esté lista para fumar, la podremos en cajas de cartón o madera para que acabe de perder humedad lentamente, conservándola en las mismas condi- ciones ambientales que en el secadero. No es aconsejable colocarla directa- mente en botes herméticos porque podría generar algo de condensación y acabar pudriéndose. Mantendremos así la cosecha durante un periodo de entre uno y dos meses. Si utilizas cajas de madera de pino, debes tener en cuenta que estas suelen emanar un olor bastante fuerte que se queda en la yerba , por lo que solo son aconse- jables cuando esta no es de buena calidad, ya que, en este caso, mejora las propiedades organolépticas. lo ideal es colgar las plantas o ramas bocabajo, de manera que las hojas caigan sobre los cogollos recubriéndolos Es importante no dejar que la marihuana se pase

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