El Cultivador
las plantas en fresco o en seco, condición que determinará el peso de materia vegetal que vayamos a utilizar, siendo el peso en fresco diez veces superior al peso en seco. Para extraer los compuestos de la cola de caballo podemos hacer una fer- mentación en agua, a temperatura ambiente, evitando la luz solar directa y removiendo la mezcla de forma diaria o, como en este caso, hacerlo mediante una infusión. Proceso de elaboración A continuación, se relatan los pasos a seguir para preparar la infusión. En este caso se utilizaron plantas recolec- tadas en Asturias (región en la que abunda), después de un secado de cua- tro días. Como siempre en este tipo de expe- rimentos, las proporciones son aproximadas. Para cálculos más pre- cisos se recomienda revisar la literatura científica. En esta ocasión se pesan cincuenta gramos de cola de caballo (seca y cor- tada en trozos pequeños) por cada cinco litros de agua. Si vivimos fuera del área de influencia de alguna gran ciudad, el agua de lluvia es lo más recomendable. Se puede uti- lizar también agua filtrada o agua repo- sada durante 24 a 48 horas. Se añaden los cinco litros de agua y se pone a fuego bajo, añadiendo inme- diatamente después la cola de caballo seca. Vamos removiendo con una cuchara de madera cada poco tiempo. Amedida que la mezcla empieza a calentarse, desprende un aroma que recuerda a las algas. El agua va tornándose de color rojizo, infusionándose en ella los compuestos del equiseto. Al cabo de una hora de cocción a fuego bajo, el olor ya es más parecido al de una infusión de hierbas. Una vez ha pasado esta primera hora, apagamos el fuego, retiramos nuestra olla y la tapamos con un trapo de cocina. La intención es que, con el pro- pio calor residual, se termine el proceso de infusión y acabe enfriándose lenta- mente. Dejamos reposar durante unas doce horas, tras las cuales será el momento de colar nuestro líquido final. Podemos retirar la mayor cantidad de materia vegetal con una espumadera o un tene- dor antes de colarlo. Seguidamente, usamos un colador de metal para un primer filtrado, elimi- nando así los trozos más grandes. Como muchas partículas atravesarán los agu- jeros del colador, para evitarlas, hacemos un segundo filtrado con un colador de tela. De esta forma, conse- guimos un líquido sin partículas que pudiesen obstruir el difusor que vaya- mos a utilizar para aplicarlo de forma foliar. Tras la infusión, los restos vegetales, lejos de ser desechados, se echarán a la compostera, donde servirán de ali- mento a millones de microorganismos que lo convertirán en compost para nuestros siguientes cultivos. Uso y almacenamiento La dosis para aplicar este preparado es de una parte de infusión por tres partes de agua. En cuanto a la manera de aplicarlo, debemos tener en cuenta que la mayor absorción de nuestra infusión será por las raíces, desde donde los elementos extraídos de la cola de caballo serán llevados a las diferentes partes de la planta. Sin embargo, se sabe que las plantas también pueden absorber ciertas par- tículas, por poca cantidad que sea, a través de las hojas, por lo que también podremos implementarlo de forma foliar. De esta forma, además, las gotas que se repelen por las hojas caen al sustrato, quedando disponibles para las raíces. Durante la aplicación de la infusión en espray foliar, estaremos atentos de que tanto el envés (la parte inferior de las 45 cultura cannábica Al cabo de una hora, cortamos el fuego y tapamos con un trapo para dejarlo enfriar Añadimos una pequeña cantidad de jabón casero o jabón potásico para que actúe como surfactante produce la rotura de los tejidos fúngicos, provoca la deshidratación de los hongos y tiene efecto antiesporulante por contacto
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1