El Cultivador 65

29 cultivo profesional Escoge las semillas de can- nabis correctas para tu cuarto de cultivo Solo porque puedas meter veinticinco plantas en tu tienda de 1 m 2 no significa necesariamente que sea la mejor idea o la solución adecuada para ti. A algu- nos cultivadores les resulta más fácil cultivar tres o cuatro plantas, que es un número más manejable. Otros, a los que no les importa llevar a cabo un poco el mantenimiento de SCROG, disfrutarán cultivando quizás una plan- ta única y monstruosa. Las plantas sativas pueden crecer rápidamente con un estiramiento vertical significativo y no todas se adaptarán a una tienda de cultivo abarrotada. Las semillas de cannabis índica pueden dar lugar a plantas más cortas y robustas. Algunas variedades son propensas a la ramificación lateral extensa, lo que podría ser conveniente para algunos cultivadores y no para otros. Las se- millas de cannabis autoflorecientes, dependiendo de la genética, suelen producir plantas compactas y ma- nejables. Pero algunas variedades autoflorecientes también pueden hacer un buen trabajo llenando un espacio de cultivo de 1 m 2 con una sola planta en un contenedor grande con condi- ciones optimizadas. Recuerda que el uso de técnicas de cultivo como SCROG puede permitir que las variedades sativas de fácil es- tiramiento encajen bien en un cuarto de cultivo de altura baja. La técnica de cultivo adecuada puede permitirte cul- tivar semillas de cannabis que de otro modo no se adaptarían a las condicio- nes o dimensiones de tu cuarto de cultivo personal. Piensa en el tipo de luces y en los vatios Las tablas 2 y 3 muestran una guía para la potencia lumínica aproximada de dos de las luces de cultivo más co- munes: LED y HPS. Las HPS suelen ser la forma más asequible de montar un cultivo de interior. Una luz HPS básica de 600 vatios puede comprarse por unos 75 euros. Por supuesto, hay luces de alta y baja calidad disponibles en una amplia gama de opciones. Estas cifras son solo una guía de los tipos de luces HPS que utilizan los cultivadores típicos con cuartos de cultivo de dife- rentes tamaños. En el caso de las luces LED de alta calidad, se pueden utilizar potencias ligeramente inferiores por metro cua- drado. Pero, al igual que con las HPS, hay que comprobar las recomenda- ciones de los fabricantes. Algunos fabricantes de LED se enorgullecen de tener los chips de mayor eficiencia. Otros utilizarán los LED más baratos con una potencia PPFD (intensidad luminosa) mucho menor. Por este motivo, las cifras de la tabla 3 son solo orientativas. Comprueba siempre las directrices de los fabricantes en cuanto a las alturas de suspensión de las luces LED. Estas varían de un fa- bricante a otro dependiendo del diseño de la luz. Hoy en día, la mayoría de los culti- vadores caseros serios y muchos de los productores de cannabis con licencia insisten en las luces de cultivo LED, ya que son las que ofrecen los resultados de mayor calidad. Los niveles de THC (y otros cannabinoides) son notable- mente superiores cuando las plantas se cultivan con LED en comparación con las HPS. La producción de calor del LED es menor, el espectro de luz es superior y el consumo de energía es menor gracias a la eficiencia inhe- rentemente superior de la tecnología LED en comparación con la ilumina- ción HPS envejecida. Las potencias de luz LED utilizadas en la tabla 3 serían las adecuadas para plantas cultivadas a partir de semillas de cannabis feminizadas de fotope- riodo. Las plantas cultivadas a partir de semillas de cannabis autoflorecientes estarán bien con niveles de luz más bajos, ya que las automáticas suelen utilizar un horario de luz 20/4 o similar. Con tantas horas de luz, las plantas autoflorecientes pueden sufrir quema- duras de luz/ y estrés lumínico por sobreexposición a luces de cultivo ex- cesivamente potentes.

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