El Cultivador 65
52 activismo libre autodeterminación personal y un libre desarrollo de la personalidad en su búsqueda de la felicidad. Esta cooperación, sin duda, hace que las personas responsables de formular políticas puedan comprender mejor un entorno desde el mismo terreno, un mundo como es el de las drogas que amenudo está en constante cambio. La sociedad civil aporta nueva infor- mación para la toma de decisiones, a través de la evidencia empírica, y del desarrollo de intervenciones y estrate- gias que nos permiten evaluar una política de drogas basada en la comu- nidad, y enfocadas en reducir eficazmente los factores de riesgos aso- ciados al consumo de drogas, que nos permite superar las insuficiencias y limitaciones de los otros modelos, y redimensionar el consumo de drogas como un fenómeno social que se redi- recciona a la intervención desde la pre- vención primaria, focalizada en conocer los factores posibilitadores de un pro- blema social (factores de riesgo) y tratar de reducir su probabilidad de aparición. La conducta de consumo de drogas no puede interpretarse, desde estemodelo, sin estudiar los rasgos de personalidad, las necesidades particulares, las acti- tudes, los valores, los hábitos de conducta o los estilos de relación social de las personas usuarias. Tomando en consideración la disposición de una persona para llevar a cabo determinadas conductas relacionadas con su salud, o estilos de vida promotores de la salud, contextualizados en un patrón multi- dimensional de acciones autoiniciadas y de percepciones que permiten a cada individuo mantener su desarrollo per- sonal de la manera particular que considera deseable; desestimando la intervención simplista, donde el indi- viduo es una simple copia de su ambiente o un simple efecto pasivo de lo que ocurre a su alrededor. Al con- trario, las personas son un sujeto activo en las definiciones de sus conductas. Al fin y al cabo, la sociedad, los grupos sociales y la cultura no son otra cosa que individuos en acción, lo cual nos lleva a pensar que, así como lo social repercute notablemente sobre lo indi- vidual, las personas y su actividad son las que crean y definen a la sociedad. La sociedad civil es consciente de que los consumos están ahí y lo segui- rán estando, por lo que ha desarrollado alternativas que inciden en el acceso seguro y controlado para las personas usuarias. Una alternativa creada por y para la sociedad, estructurada para hacer frente a los factores de riesgo, en los que pretendía incidir el sistema prohibicionista. El prohibicionismo español ha sido, y es, un elemento de hostigamiento que imposibilita el correcto desarrollo de conductas relacionadas con su salud, Enfoques alternativos abren el debate sobre la legitimidad de la prohibición de las drogas
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1