73 voces conscientes aceptamos pagar el precio de poner en riesgo nuestra salud y la de nuestros hijos, con el fin último de preservar esa misma salud. Eso nos convierte en héroes y heroínas… y quienes no suscriban este concepto de cuidado son unos traidores que merecen ser defenestrados. La nueva forma de cuidar implica reducir el contacto físico a la mínima expresión y los encuentros sociales al menor número de contactos posible. Si en la sociedad a. C., cuando nuestros padres o hijos se enfermaban, los tratábamos con cariño, abrazos y cercanía, hoy día los aislamos en una habitación, les pasamos la comida a través de la puerta y fomentamos que pasen horas frente a las pantallas como única forma de contacto con el mundo exterior. Los derechos Frente a esa nueva forma de cuidar y entender la salud, el derecho a la integridad física queda reducido a su mínima expresión; y es que, derechos que eran incuestionables en la sociedad a. C., como la intimidad, la libertad de expresión, la libertad de movimiento o la elección de tratamiento, se difuminan sin un debate previo. Si en la sociedad a. C. reivindicábamos el derecho sobre nuestro propio cuerpo, y resultaba inconcebible entregar la prueba del SIDA para acceder a un puesto de trabajo, en la sociedad en transición nos parece bien que se exija un certificado similar. Incluso se defiende la entrada en prisión o centros de internamiento a quienes no lo tengan. De la misma manera que muchas personas consiguieron superar los estudios de medicina en tiempo récord, también han conseguido convertirse en jueces por el mismo procedimiento. No me voy a explayar en la cantidad de derechos que se están violando y que costó mucho tiempo y sufrimiento conseguir. Me queda poco espacio en este artículo y las últimas líneas las quiero dedicar a la sociedad que podemos construir, y quemuchos estamos construyendo ya. La sociedad d. C. Si te ha parecido surrealista lo que has leído arriba y sientes que esa sociedad que se vislumbra no forma parte de tu realidad, enhorabuena: eres una de las muchas personas que está dedicando su energía a construir una sociedad paralela. De la misma manera que la realidad que he descrito comienza a formar parte de la vida cotidiana para una parte de la humanidad, para otra parte, como si de un universo paralelo se tratara, se están abriendo diferentes líneas de tiempo en las que las personas conviven sin miedo, ejerciendo su libertad con determinación y alegría. La crisis generada en los dos últimos años ha empujado a miles de personas a salir de su zona de confort, reflexionar y tomar consciencia de lo realmente importante en su vida y, recuperando su poder, actuar desde el corazón. Gracias a su valentía e inspiración, va tomando forma una nueva sociedad, en la que priman la libertad, el respeto y el sentido común. Si te sientes identificada con esta parte de la población, te felicito, has iniciado un viaje fascinante cuyo camino es sinuoso pero seguro, y cuyo destino dependerá del nivel de responsabilidad que asumas sobre tu vida y la de las personas que dependan de ti. Referencias 1. Código Deontológico de la Federación deAsociaciones de Periodistas de España, accesible en bit.ly/3AfQXla. 2. Zárate, S., Cardenas, F. P., AcevedoTriana, C., Sarmiento-Bolaños, M. J. y León, L. A. (2014) “Efectos del estrés sobre los procesos de plasticidad y neurogénesis: una revisión”, Universitas Psychologica, 13(3), 1181-1214.
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