El Cultivador

habitual es aplicar un control manual para descartar aquellas semillas que no están bien formadas, maduras, o que se han roto a causa de la manipulación. Por último, realizan varios test de germinación de los lotes obtenidos para asegurar la viabilidad de las semillas envasadas. Por lo general, las condiciones de producción son algo que solo debe preocuparnos si hacemos semillas a nivel casero, caso en el intentaremos que sean impecables. Si decides hacer tus propias semillas, deberás tener en cuenta que las carencias, excesos u otras situaciones adversas para el cultivo influirán en su vigor, dando lugar a ejemplares más débiles que si se producen en un ambiente óptimo. Además, determinados patógenos, como por ejemplo el hongo Botrytis, pueden propagarse a través de las semillas, pudiendo causar el temido damping off (marchitez por hongos) durante el crecimiento de la plántula. El almacenamiento Todos los seres vivos sufrimos el envejecimiento, incluyendo las semillas que, aunque nos parezcan inanimadas, también están vivas. Durante su almacenamiento se producen una serie de cambios fisiológicos que conllevan el deterioro de sus tejidos y que acaban en la muerte. No obstante, este proceso se puede retrasar con las condiciones ambientales adecuadas, aumentando así la longevidad. Las alteraciones fisiológicas que sufren las semillas durante su conservación son diversas, incluyéndose entre ellas la pérdida de sustancias nutritivas, la acumulación de subproductos tóxicos, el deterioro de las membranas celulares, etc. Dado que todas ellas tienen lugar como consecuencia de la actividad metabólica, las prácticas enfocadas a alargar la longevidad tienen por objetivo reducir esta al máximo posible para ralentizar los procesos que causan el deterioro. 61 hemeroteca Durante su almacenamiento se producen una serie de cambios fisiológicos que conllevan el deterioro de sus tejidos y que acaban en la muerte Gel de sílice Semillas infectadas por hongos

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