El Cultivador

64 OECCC Respecto al cannabis medicinal, algunos Estados miembros de Naciones Unidas como Canadá, Estados Unidos, México, Colombia, Uruguay, Reino Unido, Portugal, República Checa y Filipinas han integrado en sus respectivos marcos legislativos la regulación del cannabis con aplicaciones medicinales, acogiéndose a las recomendaciones del Comité de Expertos en Farmacodependencia (ECDD) de la OMS. Por su parte, respecto a la “diversidad en la oferta medicinal y farmacéutica”, Viroj Sumyai (expresidente de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, JIFE) afirmó: “Según la Convención de la ONU de 1961, se permite el cannabis medicinal y los gobiernos pueden regularlo”, además, la misma JIFE recuerda que “hacer frente a las discrepancias entre las necesidades de estupefacientes y sustancias psicotrópicas para fines médicos y científicos y su disponibilidad es una de las obligaciones de los gobiernos en virtud de los tratados de fiscalización internacional de drogas”. La reintegración del cannabis y de los cannabinoides en nuestros sistemas de salud debe de ser integral, y los diferentes modelos de regulación tienen una influencia considerable en la accesibilidad al cannabis medicinal, debiéndose evitar tratamientos costosos e inaccesibles para los pac ientes : “Se debe de implementar un sistema plural, donde varias formulaciones a base de cannabis sean asequibles según diferentes vías de dispensación (con o sin prescripción, así como dispensación de medicina tradicional según los marcos nacionales)”. Respecto al autocultivo de cannabis medicinal, según la Decisión Marco del Consejo del 25 de octubre del 2004 (2004/757/JAI), el cultivo de cannabis para abastecimiento personal queda excluido de las conductas punibles, y las legislaciones nacionales pueden asumir la regulación de esta práctica y autorizarla, siendo esta la vía de acceso prioritaria para hacer efectivo el derecho de uso de cannabis. Héctor Brotons, portavoz de GMAF y OECCC, y activistas de Canadá, Argentina, Chile, España, Uruguay, Viena y otras organizaciones, señalaron que “cuando el autocultivo, con seguimientomédico, ha sido regulado en distintos países, no tiene por qué ser inseguro y deber ser respetado como elección personal”. La vía del autocultivo medicinal individual o colectivo, como un primer paso hacia la regulación integral del uso del cannabis en España, conjuga indisolublemente las dimensiones de salud pública y la justicia social y cesar la represión, la criminalización y la estigmatización de las personas que usan cannabis o que lo cultivan para sí mismas: “Let's put people at the center” iconfinder (depositphotos)

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1