El Cultivador 7
33 cultivo guerrilla L a primera vez que visité a pepe, que es como vamos a llamar a nuestro cultivador, me ma- ravilló lo bien que tenía orga- nizada su huerta. Allí se producía de manera orgánica al ciento por ciento desde to- mates pasando por cardos, pi- mientos, judías, lentejas, patatas, gallinas….¡de todo! Y por supuesto, aquella tierra desconocía la química por completo. Daba gusto ver aquellos productos de la tie- rra cuyo sabor y aroma eran incomparables. Por supuesto, se autoabastecía de todos los nutrientes para mantener su huerta en aquel estado de perfección. Y, sin embargo, tan sólo tenía un producto para el que tenía que acudir a los comercios especializados: el cannabis. Me llamó mucho la atención el hecho de que, un agricultor avezado cuya vida se basaba en la autosuficiencia tuviera que acudir a los grows para cultivar una más que buena marihuana. Cuando le pre- gunté el porqué su respuesta fue contundente: “Por la fibra de coco” . Pero antes de continuar con esta crónica debo explicar que este jardi- nero trabaja además en una empresa de sustratos de gran calidad. Su trabajo le llevó hasta Holanda donde entre- vistó a una eminencia de la botánica y le preguntó por el sustrato perfecto para el can- nabis. La verdad es que la respuesta del sabio le sor- prendió un tanto y, de hecho, en cierta medida rompía con los estándares del cultivo tra- dicional del cannabis. Él creía que la turba era perfecta y, sin embargo, el botánico le dijo lo contrario. Según él, la turba era per- fecta al principio pero con el t i empo se ape lmazaba mucho , l o cuá l es muy Me llamó mucho la atención el hecho de que, un agricultor avezado cuya vida se basaba en la autosuficiencia tuviera que acudir a los grows para cultivar una más que buena marihuana Cultivo en tierra
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