El Cultivador 7

54 extracciones eco después de tanta mentira. Una ola de artículos con des- cripciones de “malos viajes”, reacciones negativas a los psi- codélicos empezaron a invadir la literatura psiquiátrica. Pero estaba claro que el índice de complicaciones psiquiátricas era extraordinariamente bajo en sesiones controladas, ya sea con voluntarios normales o pa- cientes. Sin embargo, cuando personas inestables o con pro- blemas psiquiátricos tomaban psicodélicos impuros o desco- nocidos, combinados con alco- hol y otras drogas de modo descontrolado y sin una vigi- lancia adecuada, los proble- mas era evidentes. Como reacción a la ansiedad del público norteamericano por el uso descontrolado del LSD, y dejando de lado toda objeción procedente del medio científico, el congreso de EE.UU . promulgó en 1970 la ley que ilegalizó el LSD y demás psicodélicos. El go- bierno provocó que la comuni- dad científica dejara de lado sus proyectos, poniendo todo tipo de trabas para conseguir una partida de substancias con las cuales llevar a cabo cual- quier investigación al respecto y hacer florecer nuevos estu- dios. Los fondos se vivieron in- existentes y los investigadores abandonaron sus experimen- tos. Con la nueva ley sobre estas substancias, el interés por la investigación desapare- ció tan rápidamente como la forma en que se inició. Era como si tales substancias jamás se hubieran descubierto. Evolución Si se tiene en cuenta el in- tenso ritmo de investigación en materia de psicodélicos hasta hace apenas 40 años, no se puede uno más que sor- prender por la total inexisten- cia que se les reserva en el actual panorama médico y psi- quiátrico. Los psicodélicos constituyeron el pilar del des- arrollo de la psiquiatría du- rante más de veinte años. Hoy en día, el desconocimiento de las nuevas generaciones de médicos y psiquiatras sobre la materia es total. La evolución del estudio científico en materia de psico- délicos ha seguido un proceso muy poco natural. Comenza- ron su carrera como “reme- dios milagrosos” para pasar a ser al poco tiempo “drogas abominables”, no dando lugar a más. Si los estudiantes de medi- cina y psiquiatría saben tan poco acerca de las drogas psi- codélicas, esto no se debe a las conclusiones de la investiga- ción en la materia, sino a la manera en que acaba dicha in- vestigación, que desmoralizó profundamente a la psiquia- tría universitaria, que tuvo que dar completamente la espalda a los psicodélicos. La investigación psicodélica fue un capítulo hiriente y hu- millante en la vida de tantos científicos eminentes, los más brillantes y mejores psiquia- tras de su generación. Los in- vestigadores psiquiátricos europeos y norteamericanos más respetados en la actuali- dad, tanto en medios universi- tarios como por la industria farmacológica, forjaron su vida profesional en la investi- gación de psicodélicos. Los miembros más influyentes de la profesión descubrieron que la ciencia, el trabajo y la razón eran incapaces de defender sus estudios ante la promulga- ción de leyes represivas ali- mentadas por la opinión pública, la emoción y los me- dios de comunicación. Desde el precisoinstante en que tales leyes se aprobaron, el control gubernamental así como la financiación pública y privada retiraron rápidamente autorizaciones, suministro de drogas y dinero para el estu- dio. Las drogas psicodélicas, que los investigadores estima- ban como claves excepcionales para la curación de enferme- dades mentales y tomas de conciencia se convirtieron en objeto de temor y de odio. Un problema más se añadió. Los psicodélicos se convirtie- ron en objeto de disputa en el seno de la psiquiatría misma. Los psiquiatras puristas de la biología como una fuente de- jaron de tolerar a todos sus co- legas “atrapados por la religiosidad” y que ensalzaban los poderes curativos y espiri- tuales de estas drogas. Éstos últimos consideraron a los partidarios del “todo cerebral” como estrechos de mente y li- mitados. La psiquiatría nunca estuvo de hecho a gusto con ninguna cuestión espiritual, y esto dio lugar a que toda una nueva cohorte de profesiona- les se centrara en poner en tela de juicio cualquier resultado de investigaciones sobre psi- codélicos, dando lugar a la “te- oría y práctica transpersonal”. De este modo, ciertos investi- gadores en materia de psico- délicos encontraron el modo de deshacerse de los comple- jos y contradictorios efectos que tales drogas causaban en sus pacientes y ellos mismos. La falta de interés actual en el medio universitario puede comprenderse por la total au- sencia de continuidad en ma- teria de investigación con voluntarios. Sin embargo, es común que en la formación de futuros médicos se hable de teorías y técnicas pasadas, in- clusive de todas aquellas caí- das en desuso… desde los años 70, parece que las drogas psi- codélicas nunca hubieran exis- tido en el ámbito universitario y médico. Esto hasta mediados de los años 90, momento en que el Dr. Strassman organiza un seminario de investigación sobre drogas psicodélicas para internos en psiquiatría en la Universidad de Nuevo México. Probablemente la única desde hacía décadas. Documentación “DMT. The SpiritMolecule” R. Strassman. 2001. http://www.erowid.org/ h t t p s : / / w w w . d m t - nexus.me/forum/default.aspx ?g=forum Extracción casera de mesca- lina: http://www.cannarias.com/f oros/showthread.php?t=8913

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