El Cultivador 7
59 pensamiento psicodélico ímpetu del británico tras- ciende cualquier manifesta- ción distópica anterior y se convierte en un referente del pensamiento del S.XX . Huxley es capaz de predecir situaciones que ocurrirán en unas décadas con una precisión inexplicable. Un mundo feliz se convierte en una obra profética y de con- cienciación social. A continuación os mostramos un pequeño fragmento de la misma, que ejemplifica estas característi- cas, podéis denotar en él, un curioso y a la vez terrorífico parecido con la situación que actualmente nos ocupa: “Me interesa la verdad. Amo la ciencia. Pero la verdad es una amenaza, y la ciencia un peligro público. Tan peligroso como benéfico ha sido. Nos ha proporciona- do el equilibrio más estable de la historia. El equilibrio de China fue ridículamente inseguro en comparación con el nuestro; ni siquiera el de los antiguos matriarca- dos fue tan firme como el nuestro. Gracias, repito, a la ciencia. Pero no podemos permitir que la ciencia destruya su propia obra. Por esto limitamos tan escrupu- losamente el alcance de sus investigaciones; por esto estuve a punto de ser enviado a una isla. Sólo le permitimos tratar de los problemas más inmediatos del momento. Todas las demás investigaciones son condenadas a morir en ciernes. Es curioso -prosiguió tras breve pausa- leer lo que la gente que vivía en los tiempos de Nuestro Ford escribía acerca del progreso científico. Al parecer, creían que se podía permitir que siguiera desarrollándose in- definidamente, sin tener en cuenta nada más. El conoci- miento era el bien supremo, la verdad el máximo valor; todo lo demás era secunda- rio y subordinado. Cierto que las ideas ya empezaban a cambiar aun entonces. Nuestro Ford mismo hizo mucho por trasladar el énfasis de la verdad y la belleza a la comodidad y la felicidad. La producción en masa exigía este cambio fun- damental de ideas. La felicidad universal mantiene en marcha constante las ruedas, los engranajes; la verdad y la belleza, no. Y, desde luego, siempre que las masas alcanzaban el poder político, lo que importaba era más la felicidad que la verdad y la belleza. A pesar de todo, todavía se permitía la investigación científica sin restricciones. La gente seguía hablando de la verdad y la belleza como si fueran los bienes supremos. Hasta que llegó la Guerra de los Nueve Años. Esto les hizo cambiar de estribillo. ¿De qué sirven la verdad, la belleza o el conocimiento cuando las bombas de ántrax llueven del cielo? Después de la Guerra de los Nueve Años se empezó a poner coto a la ciencia. A la sazón, la gente ya estaba dispuesta hasta a que pusieran coto y regularan sus apetitos. Cualquier cosa con tal de tener paz. Y desde entonces no ha cesado el control. La verdad ha salido perjudicada, desde luego. Pero no la felicidad. Las cosas hay que pagarlas. La felicidad tenía su precio. Y usted tendrá que pagarlo, Mr. Watson; tendrá que pagar porque le interesaba demasiado la belleza. A mí me interesaba demasiado la verdad; y tuve que pagar también.” Después de varios años de viajes y numerosas publica- ciones, Huxley alcanza una etapa de su vida que es de especial importancia en lo que a la Psiconáutica se refiere. En 1941 se establece en Los Ángeles y descubre la literatura mística de la India. Mediante su amigo Christopher Isherwood, conoce a Swami Prabhavanada, filósofo y maestro espiritual. Es en este momento cuando el escritor se detiene por primera vez y de manera profunda en el significado del alma y su relación con el entorno. Lo espiritual cobra relevancia e interactúa con la denuncia social, sin necesidad de aislarse de ella. Poco después, en 1942, se retira a vivir en Llano, una pequeña localidad situada al borde del desierto de Mojave. Allí escribe Time must have a stop (El tiempo debe detenerse , 1944) novela inspirada en el Libro tibetano de los muertos o Bardol Thödol . De nuevo se suceden publi- caciones y viajes por todo el mundo, hasta que en enero de 1952 operan a su mujer, Marie, de un quiste maligno en un pecho. Esta es la primera manifestación del cáncer que provocará su fa- llecimiento en 1955. Durante estos años de lucha, Huxley lee un artículo sobre el uso de mescalina como tratamiento para la es- quizofrénica y se interesa no- tablemente en algunos apartados del mismo. Decide buscar a su autor principal, el Dr. Humphry Osmond, con el que entabla una consisten- te amistad. Meses después y bajo la su- pervisión del propio Osmond y Marie, Huxley toma cuatro decigramos de mescalina. Esta es la primera experien- cia del autor con una sustancia psicodélica y queda reflejada en un breve escrito titulado The Doors of Perception (Las puertas de la percepción , 1954), donde explica todo lo ocurrido durante aquella jornada. En 1941 se establece en Los Ángeles y descubre la literatura mística de la India Como veis, es probable que el factor familiar ayudara a que Huxley encaminara sus pasos hacia los ámbitos del pensamiento
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