El Cultivador 7

L a siguiente clase de la universidad del cannabis de Oaksterdam, em- pezó como de cos- tumbre, Judy, nuestra mentora durante el semestre nos informaba sobre las acti- vidades cannábicas que te- nían lugar esa semana en el área de Oakland y San Fran- cisco. Nos recordó también que la siguiente clase extracu- rricular, esta vez sobre cultivo Vegánico (cultivar solo con fertilizantes y productos que provienen de desechos vege- tales y no animales) y Orgá- nico, sería impartida por Kyle Kushman, uno de los cultiva- dores más conocidos y admi- rados de California. Posteriormente, antes de empezar la clase, Judy intro- dujo a Yvonne Westbrook- White, una paciente, usuaria de cannabis medicinal que ese día acudía a la clase para contarnos sus experiencias con esta antigua medicina. Yvonne comenzaba su inter- vención agradeciendo a los profesores y alumnos el amor y el esfuerzo que poníamos en cultivar las plantas que le ser- vían como medicamento. Nos hacía recordar además, que en California, el “movi- miento” en torno al cannabis había nacido por y para los pacientes que se benefician de la recomendación de un doc- tor para usarlo de forma me- dicinal. Insistía además en que aunque el cannabis es una droga que la gente utiliza para relajarse, o colocarse, es también, y especialmente para ella, una medicina esen- cial con la que paliar muchos de los síntomas de su enfer- medad. La señora Westbrook-White es una anciana que necesita de la ayuda de una silla de ruedas eléctrica ya que sufre de Esclerosis Múltiple y gra- cias a que consume cannabis, como ella misma nos contaba, puede sustituir/evitar algu- nos de los medicamentos que le receta su médico. Abrió entonces una rueda de preguntas y una de las alum- nas le preguntó qué era lo que echaba en falta en los dispen- sarios de hoy en día e Yvonne fue clara, más compasión con los precios. Que cobren lo que quieran a los usuarios recrea- cionales, continuaba, pero si un paciente lo necesita real- mente para aliviar su dolor, tiene que haber cierta compa- sión y precios reducidos para ellos y nos recordaba que éra- mos nosotros, quienes íba- mos a pertenecer a esta industria, los que teníamos que cambiar dicha situación. Terminó así su intervención y bajó de la tarima arropada por un gran aplauso de todos los alumnos. A continuación Judy nos in- troducía a nuestra instructora sobre “Relaciones con los pa- cientes en un dispensario”, Jennifer White, antigua alumna, la cual trabaja en BlueSky, el dispensario que pertenece a la Universidad del cannabis de Oaksterdam. Para comenzar la clase nos comentaba que a la hora de trabajar en un dispensario el tema de la seguridad es pri- mordial. Hay que tener en cuenta que se trabaja con un producto que tiene un gran valor económico y que por desgracia, siempre hay gente que intenta hurtar algo. Jenni- fer nos contaba que cada dis- pensario toma sus propias precauciones, en BlueSky por ejemplo, tienen un archivador que sirve de menú en cuyo in- terior se encuentran las bolsi- tas de las diferentes variedades de cannabis y otros productos, extracciones, ciga- rrillos de cannabis liados... Sin embargo, otros como Harbor- side Health Center, el dispen- sario más grande del mundo, prefieren utilizar expositores de cristal, u Organicann, otro de los dispensarios de Oa- kland, donde cuentan con pe- queñas cajas de plástico con perforaciones en la base para que así, los pacientes, puedan conocer el aroma de las flores antes de comprarlas. Continuando con el tema de la seguridad, nos reco- mendaba seguir buenos há- bitos como contar el dinero en frente de los pacientes al terminar cada transacción, o hacer lo mismo al entregar- les el cambio. Mantener un 63 cultura cannábica si un paciente lo necesita re- almente para aliviar su dolor, tiene que haber cierta compasión y precios reduci- dos para ellos Para comenzar la clase nos comentaba que a la hora de trabajar en un dispensa- rio el tema de la seguridad es primordial Cadillac Purple THC 18,9% CBD 0,56% CBN 0,00%

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