El Cultivador 7
y más abierta, y son reco- mendadas también en casos en los que se necesita un extra de concentración. Nos informaba, que son utiliza- das para tratar depresiones, fatiga o trastorno por déficit de atención entre otras pato- logías y nos comentaba que no se deben de consumir para tratar el insomnio ya que tendrían el efecto contra- rio, ni para paliar el dolor, para lo cual se prefieren las variedades indicas. Entre los ejemplos de variedades sati- vas nos citaba Train Wreck, AK-47, White Widow o Super Silver Haze. En relación a las variedades de predominancia indica, nos reseñaba que normalmente, los cogollos suelen ser densos, pesados y duros. Los efectos son más físicos y se sienten por todo el cuerpo, lo que unido a sus propiedades antiinflama- torias hace que sean recomen- dadas para calmar el dolor. Se utilizan pues las variedades ín- dicas para tratar síntomas de diversas patologías: el estrés, el insomnio, la neuropatía, los dolores menstruales, el glau- coma, los efectos adversos de la quimioterapia en pacientes con cáncer, la caquexia o la epilepsia entre otras. Nos des- tacaba también que por razo- nes obvias, no eran aconsejadas para tratar depre- siones o fatiga. Como ejemplos nos citaba, Gran Daddy Pur- ple, muy popular en la zona norte de California, una varie- dad bastante conocida, OG Kush y en general todas aque- llas cuyas flores se vuelven mo- radas debido a su propia genética y no causado por el descenso de temperatura du- rante la floración (truco que usan algunos cultivadores para conseguir el tan preciado color morado de sus flores). Para aquellos que todavía tienen problemas en saber cuál es la diferencia entre ín- dicas y sativas, como regla mnemotécnica yo utilizo, lo siguiente, “si es sativa, te ac- tiva, las demás, son indicas”. Sin embargo, dependerá siempre de cuáles son los genes que predominen en la variedad que se consuma y es importante saber que aunque esta regla no siempre fun- ciona, sirve de orientación a la hora de elegir la medicina adecuada para cada paciente. Continuaba hablándonos de las variedades híbridas, que en definitiva son la mayoría de ellas, nos aconsejaba fijarnos en que porcentaje sativo o índico era el que dominaba. Ha- blaríamos entonces de hí- bridos con predominancia sativa o índica, para así poder predecir los efectos que se sentirían tras con- sumirlos. En cuanto a la venta de es- quejes o clones, cada dispen- sario tiene sus e s t á n d a r e s / n o r m a s propios/as, algunos venden también plantas madre de todo tipo de genéticas, pero muchos de ellos no ofrecen plantas vivas. En caso de re- comendar alguna genética a los pacientes que lo necesita- sen, Jennifer nos recordaba que era nuestra labor infor- marles de las diferencias de crecimiento entra sativas, mucho más espigadas e índi- cas, más arbustivas, para que así estos no tuviesen proble- mas al cultivarlas. Lo mismo pasa con las semillas, algunos ofrecen semillas de fabrica- ción propia, otros semillas de bancos comerciales y hay dis- pensarios que no ofrecen nin- gún tipo de ellas. En lo relacionado con los efectos a la hora de consumir cannabis medicinal nos recor- daba que siempre será prefe- rible evitar fumar y optar por opciones como los comesti- bles cannábicos, cápsulas, tin- turas... cuyo efecto puede durar entre cuatro y seis horas dependiendo de la tole- rancia de cada uno, o utilizar vaporizadores para así evitar los perniciosos humos de la combustión al fumar. A conti- nuación. Jennifer nos comen- taba que los concentrados o extracciones, hachís, kief, aceites extraídos con gas bu- tano, son en general más po- tentes y son recomendados para aquellas personas con alta tolerancia o quienes pre- fieran conseguir un efecto más intenso. A la hora de dispensar el cannabis, nos recomendaba utilizar algún sistema de pre- empaquetado, bolsas de plás- tico con cierre, botes de cristal o botes con tapones “a prueba de niños”. Desde la universi- dad nos aconsejaban pesar y empaquetar los productos con antelación para así poder ofrecer un servicio más rá- pido y llevar un mejor control sobre el inventario. Por el contrario nos des- aconsejaban el método que si- guen algunos dispensarios en los que guardan las flores en grandes tarros de cristal y pesan la cantidad elegida de- lante de cada paciente. Aun- que bien es verdad que de esa forma se consigue una mejor conservación de los cogollos, y pueden también los pacien- tes olerlos, existe siempre la posibilidad de que el material se contamine y además el hecho de estar tocando los co- gollos hace que por el camino se pierdan muchos de los tri- comas de la parte externa de los mismos. Posteriormente Jennifer nos introducía el tema del etique- tado de los productos de can- nabis medicinal, en los cuales se exige que aparezca la frase “For medical use only” (“Solo para uso medicinal”) y la re- comendación de mantenerlos fuera del alcance de los niños. Se suele incluir también la va- riedad de cannabis y la predo- minancia índica o sativa, así como el peso del producto. Algunos dispensarios además llevan ya tiempo ofreciendo a sus pacientes datos sobre el porcentaje de THC, CBD y CBN gracias a la importante labor de laboratorios como Steep Hill Lab, los cuales están estableciendo los están- dares a seguir para que sepa- mos qué es lo que estamos consumiendo. Para concluir, nos invitaba a conocer todos los dispensarios que pudiésemos, ya que como ella nos comentaba cada uno tiene sus particularidades. Por ejemplo, BlueSky es un pe- queño dispensario de barrio que imita el modelo de los cof- feeshops holandeses, otros como Harborside Health Cen- ter, cuentan con un amplio es- pacio y una gran variedad de productos además de ofrecer otros servicios gratuitos como masajes terapéuticos, acupun- tura, reiki o clases de horticul- tura cannábica. Antes de finalizar la clase, quiso ejemplificarnos, con la ayuda de algunos alumnos, distintas situaciones que pue- den ocurrir a la hora de tratar con un paciente en un dispen- sario para que supiésemos que era lo que no debíamos hacer y cuál era el proceso que ella seguía en su trabajo. Jennifer, terminó su clase agradeciéndonos la ayuda prestada e invitándonos a vi- sitar BlueSky Coffeeshop donde ella misma nos atende- ría gustosamente. De deberes para esa semana, como no podía ser de otra forma, nos mandaban diseñar nuestro propio dispensario de cannabis medicinal con todo lujo de detalles, desde las va- riedades que pretendíamos ofrecer hasta el tamaño, la de- coración y la localización del mismo. Por suerte yo ya tenía alguna idea de cómo quería que fuese mi dispensario ideal, pero el charlar con los demás alumnos después de la clase, me ayudó a completar y mejorar mi diseño inicial. Como siempre, os animo a seguir aprendiendo porque nunca es suficiente, ¡hasta la siguiente clase! 66 cultura cannábica los concentrados o extracciones, hachís, kief, aceites extraídos con gas butano, son en general más potentes y son recomendados para aquellas personas con alta tolerancia
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