El Cultivador

11 cultivo exterior en el tiempo, el organismo afectado puede llegar a sufrir la interrupción de ciertos procesos metabólicos y, finalmente, morir. El estrés en los cultivos también puede clasificarse en función del tipo de agente causante del mismo. Cuando el desequilibrio en los procesos fisiológicos es causado por otros seres vivos, se considera como estrés biótico. En cambio, cuando el metabolismo vegetal se ve afectado por las condiciones ambientales, hablamos de estrés abiótico. El estrés por temperatura es de esta última clase. La temperatura es uno de los parámetros ambientales que puede llegar a afectar notablemente al desarrollo vegetal. Cuando excede unos límites determinados, o bien, cuando es demasiado variable, puede llegar a causar graves alteraciones en el metabolismo de las plantas. Si hace demasiado calor, disminuyen tanto la tasa fotosintética, como la eficiencia de uso de agua y el nivel intracelular de CO2. Esto implica que, si las plantas se ven expuestas a temperaturas demasiado altas, no podrán aprovechar eficazmente los riegos, la luz o el oxígeno o CO2. El cannabis puede resistir al calor extremo, soportando temperaturas de más de 40 °C, pero su capacidad de desarrollo en este tipo de ambientes es prácticamente nula, pudiendo llegar a morir si la situación perdura. Por otro lado, cuando las temperaturas son muy bajas, se ve inhibida la fotosíntesis y la asimilación de agua y nutrientes se reduce. Consecuentemente, el metabolismo vegetal se ve ralentizado, pudiendo llegar a detenerse el desarrollo. El rango ideal de temperatura para el desarrollo del cannabis está los 18 y 28 °C, siendo aconsejable que ronde los 20 °C durante la fase vegetativa y los 25 °C en floración. Por encima de Las primeras flores empiezan a formarse tras el solsticio de verano el distrés afecta negativamente a los organismos de tal forma que los procesos fisiológicos habituales no pueden llevarse a cabo de forma correcta

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