El Cultivador

incluso en la cuarta semana de cultivo, seguían creciendo. La verdad sea dicha, la cepa está demostrando ser muy inestable, pero ya sabíamos a lo que nos exponíamos. En cuanto a la temperatura, esta semana hemos conseguido mantener el cultivo entre los 18 grados de mínima y los 28 de máxima, algo superior a lo que nos gustaría, pero dentro de los parámetros correctos (hay que tener en cuenta la gran potencia del LED y la estación en la que nos encontramos). En cuanto a nutrientes, seguimos usando la mitad de la dosis recomendada en la tabla de fabricante, tal y como nos dijo su ingeniero durante la pasada Spannabis. Eso sí, estamos reponiendo con más asiduidad los microorganismos que incorporamos a los tanques de cultivo y los hemos vuelto a agregar a los tres tanques. En lugar de agregarlos cada seis u ocho semanas, nosotros lo estamos añadiendo cada cuatro, para que así haya una mayor microvida en el tanque y descompongan toda la nutrición orgánica que estamos añadiendo cada semana. Durante todo el cultivo hemos controlado el pH cada día, para que se mantuviera en un valor de 5,8. Así nos aseguramos que, una vez los microorganismos hagan su función, las sales asimilables por las plantas puedan serlo. De hecho, estamos controlando el pH con dos sistemas: uno digital y otro por coloración. Quinta semana de floración Al comenzar la quinta semana de floración, volvimos a subir el LED, ya 21 cultivo avanzado Rellenando el deposito del antiolor que está conectado al tubo de extracción Plantas en la tercera semana de floración En vista al crecimiento que han tenido durante esta semana, cada día hemos ido subiendo la luminaria unos 10 centímetros, con la esperanza de que las puntas se mantuvieran igualadas

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