51 activismo de ese momento, hubo una creación masiva de asociaciones (lo que podríamos denominar segunda ola, que va de 2010 a 2015). Pero algunas buenas prácticas de estos clubes de la primera ola se perdieron por el camino y desde las federaciones comenzamos a practicar, establecer y difundir los códigos de buenas prácticas que recogían el buen funcionamiento en una normativa autoimpuesta por las asociaciones federadas. Estos han pasado por diversas etapas y, durante todo este tiempo, ha habido un proceso normalizador de estas entidades. Es decir, ya no son unas hace tiempo que los clubes han roto las costuras de la doctrina jurídica del consumo compartido y que es necesaria una regulación de la actividad por parte del legislativo
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1