37 literatura cannábica Tras publicar su primera obra Monsier Prudhomme, en la que admira las virtudes de la poesía erótica y que fue prohibida por insultar la moral, entrará en contacto con el círculo de la marquesa de Ricard, donde conocerá a los poetas parnasianos, movimiento artístico que promueve la supremacía de la belleza y con el que se hallaba muy de acuerdo. Era tal la afinidad entre los artistas, que los parnasianos, haciendo uso de las publicaciones que controlaban (l’Art y Le Parnasse Contemporain) difunden hasta ocho de los poemas de Verlaine. Como todo un bohemio, Verlaine pasa su juventud en el parisino barrio Latino, frecuentando bares de estudiantes y cafés en los que otros poetas y artistas se reunían y celebraban sus tertulias. Allí también conocerá el alcohol que se convertirá en una constante en su vida, una vida llena de excesos y escándalos. Como los que protagonizó a la muerte de su prima, Elisa Moncombe, con la que se había criado, de la que se había enamorado, cuyo matrimonio le había costado aceptar y que desgraciadamente murió joven tras haberle ayudado a financiar la publicación de sus Poèms saturniens (1866). A su fallecimiento, un Verlaine abatido por el dolor, se hundió aún más en la bebida. Ebrio, según cuentan, intentó incluso matar a su madre hasta en dos ocasiones. Ella, cansada de las crisis de su hijo, pensaba que un matrimonio era la mejor forma de que este encontrara la calma. Sus deseos parecieron satisfacerse cuando Verlaine conoció a Mathilde Mauté, una mujer más joven que él, con la que contrajo matrimonio en 1870. Ya entonces, habían visto la luz sus Fêtes galantes (1869) y Bonnes chansons (1870). Verlaine pasa su juventud en el parisino barrio Latino, frecuentando bares de estudiantes y cafés Fotografías de Verlaine, de entre 1860 y 1870 (Jean Capel et Jules Piallat, CC BY-0, Wikipedia) Retrato de Paul Verlaine, de Frédéric Bazille (CC BY-0, Wikipedia)
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