El Cultivador

llamada, por los moros, Gange; por los cíngaleses, Comsa; y por los portugueses, Bangue”3. De la forma de consumo que se practicaba en oriente nos cuenta lo siguiente: “La dosis de esta es casi la misma que puede llenar una pipa de tabaco común, las hojas y las semillas se secan primero, y se hacen polvo muy fino. Este polvo, masticado o tragado, o regado, con una pequeña taza de agua” (Hooke, 1726). Quizás lo más divertido de su narración es la forma en que nos cuenta acerca de los efectos que produce esta sustancia: “En poco tiempo, quita la memoria y la comprensión; para que el paciente no entienda ni recuerde nada de lo que ve, oye o hace, en el éxtasis […] incapaz de hablar una palabra con sentido; sin embargo, es muy alegre, y se ríe, canta y habla palabras sin coherencia, sin saber lo que dijo o hizo; pero no estámareado o borracho, sino que camina y baila, y muestra muchos trucos extraños; después de un rato se duerme y duerme muy tranquila y silenciosamente; y cuando se despierta, se encuentra muy renovado y muy hambriento” (Hooke, 1726). Además, Hooke, a través de Knox, ha escuchado hablar de los beneficios terapéuticos del bangue: “Y que lo que molestó el estómago, o la cabeza, antes de tomarlo, se lo lleva perfectamente sin dejar ningún síntoma enfermo, como vértigo, dolor en la cabeza o el estómago, o defecto de memoria de cualquier cosa (salvo lo ocurrido) durante el tiempo de su funcionamiento. Y me asegura que a menudo lo ha tomado cuando se encuentra fuera de servicio, ya sea porque ha bebido agua contaminada o comido algo que no le ha sentado bien” (Hooke, 1726). Como ya ha demostrado, Hooke siempre observaba al mundo desde la perspectiva de un experimentador científico y lo primero que había pensado era cultivar la planta oriental en occidente para ver si era capaz de producirla con los mismos efectos: “La planta es tan parecida al cáñamo, en todas sus partes, tanto semillas, hojas, tallo y flores, que se puede decir que es solo cáñamo indio. Aquí hay diversidad de semillas, que pretendo probar esta primavera, para ver si la planta puede ser producida aquí, y para examinar, si puede ser criada, si poseerá las mismas virtudes” (Hooke, 1726). No obstante, no acaba su narración sin aludir a la fuente de su información para fundamentar su explicación con 41 literatura cannábica Portada de Micrographia(Wellcomeimages, CCBY-SA 4.0, Wikipedia) Hooke tuvo la suerte de conocer a Robert Knox, un traficante de esclavos que le dio información acerca de esta planta, con origen en la India

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1