De hecho, la mayor parte de catadores expertos del panorama del vino en España, proceden, sobre todo, de la sumillería –o de la enología– y optan por profundizar en su formación en análisis sensorial, para adquirir las herramientas que distinguirán su rol laboral de otros como el de sumiller o enólogo. Según la opinión de algunos expertos catadores de vino, se precisan, como poco, 400 horas de práctica de análisis sensorial, para poder realizar una buena cata1 y, para ser honestos, eso solo es el punto de partida. Para desarrollarse como catador, hay que probar mucho y ejercitar constantemente el olfato y el gusto. Probar, probar, probar. Así, si bien no parece existir un circuito académico concreto establecido para convertirse en catador, los expertos destacan la necesidad de formarse en todo lo relacionado con el vino: conocer la propia química del producto, comprender los procesos que afectan a su producción –desde la siembra a la elaboración del producto final–, entender de viticultura y de enología, estar versado en la gestión de bodegas, aplicar la metodología de cata, poner en relación este producto con otros, entre otros muchos aspectos. Conseguir un conocimiento tan transversal a menudo se resiste a la mayoría y es, por ello, que no todos los catadores adquieren un nivel experto. Si extrapolamos todo esto al mundo del cannabis, un ganjier experto debería saberlo todo del cannabis: su química, sus características, su ciclo vital, los métodos de cultivo, las variedades genéticas que existen, los procesos de producción de principio a fin y el funcionamiento interno de la industria –desde la mera gestión empresarial y económica, a la comprensión de las estructuras que la soportan y el rol de todos los agentes que la conforman–, entre otros. Y, como en todo sector, crear una red de contactos, trabajar por ampliarla al máximo y mantenerse al día de todas las novedades, son algunos de los secretos del éxito laboral. Aunque la fórmula exacta no existe, son muchas las lecciones que pueden aprovecharse del mundo del vino. La preparación Antes de llevar a cabo una cata de cannabis es importante disponer de forma adecuada el escenario de la cata. Es esencial que se realice en un espacio cómodo y relajado, con luz solar –o, en su defecto, luz artificial de espectro solar, para poder apreciar mejor los colores de la muestra y su brillo–, y con unas condiciones de humedad y temperatura ideales –o sea, por debajo de los 25 ºC y por encima de los 20 ºC, y entre un 50 y 60 % de humedad–. 77 actualidad legal Distintas variedades de cannabis en un dispensario recreativo de Denver, Colorado (My 420 Tours, CC BY- SA 4.0, Wikipedia) Cannabis medicinal adquirido en dispensario (Cannabis Tours, CC BY- SA 4.0, Wikipedia) se realiza una cata psicoactiva, centrada en evaluar los efectos de la muestra de cannabis, la parte más subjetiva de todo el proceso
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