12 cultivo exterior gran influencia en el cultivo. Por lo general, los cultivadores con cierta experiencia conocen las particularidades de cada tipo de genética. Sin embargo, un repaso nunca viene mal, por lo que las explico a continuación. Para comenzar, tal como semenciona en el párrafo anterior, las genéticas sativas (NLD) suelen tener un período de floración largo y un gran desarrollo vegetativo. Debido a esto, alcanzan grandes alturas y suelen crecer mucho más que las genéticas índicas (BLD), superando comúnmente los dos metros de altura si se cultivan en suelo. Sin embargo, también son propensas a la sobrefertilización y tienen un sistema radicular bastante delicado. Este tipo de plantas, debido a su gran altura, son difíciles de ocultar y cuidar, ya que se necesita una escalera para revisar las partes superiores. Por estas razones, es recomendable limitar su crecimiento plantándolas alrededor de junio, lo que permitirá un corto período de desarrollo vegetativo y evitará que alcancen una altura innecesaria. La fase de floración de este tipo de genéticas suele transcurrir durante la estación otoñal, ya que comienza tarde y se desarrolla más lentamente que en las genéticas índicas (BLD). Como el clima suele ser bastante complicado en esta época del año, cultivar sativas (NLD) es bastante complejo y solo recomendado para cultivadores muy experimentados. Por otro lado, las variedades índicas (BLD) son plantas que no alcanzan una gran altura. Se trata de genéticas que florecen rápidamente y que suelen ser muy resistentes a la sequía. Se cosechan generalmente durante el mes de septiembre, siendo ideales para regiones frías donde el otoño comienza las plantas sativas (NLD) tienden a crecer bastante más que las índicas (BLD)
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